Una treintena de comercios ubicados en el tramo de López Mateos donde se construye la ampliación del paso a desnivel, se han visto afectados al caer sus ventas hasta en 80% debido a que la gente ya no pasa por el lugar por lo inaccesible y peligroso que es.
Comerciantes de ese lugar denunciaron a El Heraldo que desde enero que iniciaron los trabajos, sus ventas disminuyeron drásticamente, al grado tal que al menos cinco comercios quebraron, debido a que se dijo que las obras concluirían en el mes de septiembre “y es fecha que todavía continúan y ahora dicen que terminarán en diciembre”, dijo uno de los comerciantes entrevistados.
Afirmó que al iniciar las obras tuvo que despedir a seis de sus trabajadores porque la demanda de sus servicios cayó drásticamente y que hasta ahora, lo que lo ha mantenido a flote es que su negocio emplea rutas, “ya que si dependiera de la venta en la calle, ya hubiera cerrado desde hace varios meses”.
Otro comerciante dijo que sus ventas cayeron 80% desde que inició la obra y expresó su esperanza de que de verdad concluyan los trabajos en diciembre, dado que la situación de debilidad económica es tal que difícilmente resistiría más allá del último mes del año.
“Simplemente vea a Comex, después de casi 30 años que estuvo vendiendo, la semana pasada cerró esta sucursal simplemente porque ya no podían ingresar al establecimiento porque las obras le bloquearon los accesos, haciendo literalmente imposible sus operaciones”.
Indicó que además del polvo que les ha dañado equipos de cómputo y maquinaria especializada, “esta zona se ha vuelto muy insegura porque desde la tarde se queda solo y al estar aislado, hay personas que se drogan, despertando la desconfianza de la gente”.
Otro comerciante más, entrevistado en su establecimiento, indicó que además de habérsele caído las ventas “casi al 100%”, se ha logrado mantener en pie porque es dueño del local, “no todos tienen esta fortuna y tienen que pagar renta”.

Que terminarán las obras hasta febrero o marzo del 2017.
Por su parte, el presidente de la CMIC, Antonio Sánchez Robledo, reconoció un importante atraso de esta obra y adelantó que podría quedar lista, en su primera etapa, hasta el mes de marzo del próximo año.
El paso a desnivel quedará durante el mes de marzo, y la segunda etapa, que es el desarrollo y equipamiento de la explanada, se vendrá terminando hasta abril del próximo año, sin embargo, la circulación sobre la avenida López Mateos quedará reanudada “lo antes posible”.
Los constructores “somos los primeros en cuidar que una obra no se desfase, sin embargo, las cosas ocurren, y generalmente, cuando se escarba, no se sabe qué obstáculos se va a encontrar uno”.
Finalmente, dijo este tipo de obras siempre despiertan el malestar entre la población, dado que son obras que se llevan su tiempo, pero una vez que concluyen, los establecimientos incluso elevan su valor de plusvalía, destacó.