Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

Desde un mes antes que concluyera el ciclo escolar 2015 – 2016, la autoridad manifestó, a través de los medios de difusión, “se cumplieron ampliamente los objetivos de la educación; las escuelas y los maestros cubrieron todas las expectativas; por tales razones, la Entidad sigue ubicada en los primeros lugares a nivel nacional”.
De ser así, alumnos, docentes, directores, supervisores, autoridades y padres de familia, merecen un emocionado reconocimiento por los avances logrados en materia educativa. Sin embargo, la facilidad y la superficialidad del comentario despierta dudas, mismas que por respeto a todos deben fundamentarse. En lo declarado (aún sin concluir el ciclo lectivo) se dice a secas que “se cumplieron ampliamente los objetivos de la educación”; pero no se aclara en qué porcentaje se cumplieron, como tampoco se dice a qué objetivos se refiere. En educación se pueden establecer diversos objetivos: mejorar aprendizajes en matemáticas, comunicación, ciencias naturales y en todas las demás asignaturas de los programas de estudio; así como abatir la reprobación; disminuir el abandono escolar; lograr una sana convivencia mediante la equidad de género, los derechos humanos, los valores; atender con equidad a los grupos vulnerables; abatir la violencia escolar y muchos más.Y todo objetivo, necesariamente, debe tener metas que sean medibles y comprobables. Por ejemplo, un hipotético estudio muestra que el 60 % de los alumnos del sexto grado de primaria, de la Entidad, tiene buena comprensión lectora; entonces, al inicio del ciclo escolar se puede establecer el objetivo, con su meta, de incrementar en un 20 % el número de alumnosdel sexto grado de primaria, de todo el Estado, que dominen la comprensión lectora al finalizar el ciclo lectivo (para llegar al 80 % de los que entienden lo que leen). Durante el año se trabaja coordinada y sistemáticamente para alcanzar el propósito y la meta. Concluido el ciclo escolar, se aplica un instrumento de evaluación, técnicamente confiable, y se comprueba que el 86 % de los alumnos comprenden efectivamente la lectura. Entonces sí se puede decir que el objetivo y la meta se cumplieron ampliamente; porque se superó la meta del 20 % establecido; pero si el dominio de la comprensión lectora sigue siendo del 60 % (igual que el del diagnóstico), entonces no hay avances, hay estancamiento; y si la evaluación demuestra que la comprensión lectora de los estudiantes apenas llega al 50 % (menos que el porcentaje del diagnóstico); entonces hay retrocesos en el objetivo y en la meta.
¿Qué le falta, entonces, a la declaración anterior (“se cumplieron ampliamente los objetivos de la educación”) para que tenga sustento y credibilidad? Mencionar el diagnóstico de donde se partió, los objetivos que se establecieron, las metas que se fijaron al inicio del ciclo escolar, las acciones realizadas durante el año para alcanzar los objetivos y las metas, el instrumento de evaluación aplicado para verificar resultados; y con éstos mostrar a los alumnos, al personal escolar y a los padres de familia, en qué medida o en qué porcentaje se lograron los objetivos y las metas; ya sea por alumno, escuela, zona, nivel educativo o estatal. No es ético, pues, dar una información que no tenga sustento, o de lo que no se haya realizado, ni verificado. Pero si existen evidencias de lo que se hizo, entonces lo recomendable es acompañar y sustentar la información con los datos disponibles. No se debe olvidar que detrás de los objetivos, metas, acciones, númerosy porcentajes, hay seres humanos en proceso de formación y que, tanto los educandos como sus padres merecen todo el respeto y las mejores consideraciones por parte de los servidores públicos; por lo que a ellos se debe dirigir siempre con veracidad y de manera responsable.
Estas observaciones y recomendaciones son válidas para todas las instancias educativas, desde el docente hasta la máxima autoridad educativa; porque todos deben hacer los trabajos con seriedad para mejorar progresivamente la calidad de la educación. Si estas son las condiciones mínimas para el trabajo y la información de un ciclo escolar, con mucha más razón debe haber mayor rigor en el análisis y la presentación de los resultados de un programa sexenal. Análisis y resultados que, con toda seguridad, se darán a conocer en las próximas semanas, toda vez que se viven los últimos meses de la administración estatal y que es indispensable la rendición de cuentas; ¿cómo se recibió y cómo se entrega?, pero con datos fidedignos.