El comercio organizado de Aguascalientes apostará a la contratación de seguros contra robos y a la instalación de cámaras de video vigilancia, como estrategia para blindarse de los rateros, informó el presidente de Canaco, Rubén Ángel Berumen de la Cerda.

Los comerciantes haremos nuestra parte, dijo, refiriendo que ante el incremento exponencial de asaltos a los negocios, se sienten obligados a reforzar estrategias de protección, aún cuando signifique sacrificar algo de las ganancias que se obtienen.

Y es que a final de cuentas sale más costoso resolver un “boquetazo” o un “cortinazo”, que cubrir las primas de pólizas contra robo en comercio o los servicios de seguridad privada, agregó.

En ese sentido, dijo que implementar este tipo de estrategias es una forma de colaborar con una policía que evidentemente se mantiene rebasada y con poco margen de maniobra para contener la delincuencia que está azotando sin distingo de giro, rumbo, ni tamaño.

Berumen de la Cerda comentó que la inversión que están haciendo los empresarios depende del tamaño de su negocio; en el tema de video vigilancia en promedio están instalando dos cámaras para los que son pequeños, cinco para los medianos y hasta doce cámaras para los locales de mayor tamaño.

Adicionalmente, algunos comerciantes se han convencido de seguir el ejemplo de quienes cuentan con pólizas contra robo a negocios o servicios de seguridad privada, cuando así se amerite.

Se trata de una inversión importante y que se ha valorado frente al riesgo de seguir mermando lo que es el patrimonio de las familias y en el peor de los casos bajar cortinas frente al embate de la delincuencia, cosa que afortunadamente no ha ocurrido al menos entre los socios de la Canaco, como ha sucedido en otros puntos del país donde las cosas están peor, agregó.

En el sector comercial en general, comentó que no hay duda de que las más golpeadas han sido las tiendas de conveniencia y las farmacias que también tienen autoservicio, pero son parte de firmas grandes que igualmente tienen establecidas sus propias estrategias de seguridad; “no obstante, nadie se ha salvado de una podadita”, concluyó.