Paloma Villanueva
Agencia Reforma

Justo cuando se asoma el primer diente de leche del bebé se debe empezar con los hábitos de higiene.
No olvide que las piezas dentales de los bebés son tan susceptibles de verse afectadas por caries como las de los adultos, alerta Rodolfo Fragoso, jefe de Odontopediatría del Hospital Infantil de México Federico Gómez.
“La primera función de los dientes de leche es el desarrollo de los huesos de la cara, pero también sirven para masticar los alimentos, para hablar, para percibir la temperatura de los alimentos.
“Si no cuidamos esos dientes, se altera todo el desarrollo de los huesos de la cara. Si un niño pierde un diente de leche, automáticamente el lugar donde estaba esa pieza dental deja de crecer y el diente permanente ya no sigue la dirección correcta, sale desviado”, explica.
Javier Andrade Zamudio, catedrático de odontopediatría en la FES Iztacala de la UNAM, destaca la importancia de que los padres limpien los dientes de los bebés aunque apenas tengan una o dos piezas.
“Aunque el niño se esté alimentando sólo con leche, incluso con leche materna, está consumiendo carbohidratos.
“Los azúcares que se quedan en la boca generan un ambiente propicio para que las bacterias se reproduzcan, esas bacterias producen ácidos que desmineralizan el esmalte y, si eso no se detiene, el desgaste continúa en la dentina y llega hasta el nervio, es lo que produce los dolores, las inflamaciones y la pérdida de piezas dentales”, explica.