Pensaron que estaba dormido, sobre la escalera y frente a su casa. Cuando se acercaron al señor se dieron cuenta de que tenía una cuerda alrededor del cuello y la orilla estaba atada al pasamanos de la escalera. Eso le bastó para ahorcarse.
Enfrentaba severos problemas conyugales y cayó en progresiva depresión. Incluso, en dos ocasiones anteriores intento escapar por la puerta falsa. Ayer sí logró acabar con su existencia.
Se dio a conocer que respondía al nombre de Jorge Alberto Robles Quiroz, de 32 años de edad y con última morada en Andador Chichén Itzá, edificio 110, en el Infonavit Morelos.
La noche del sábado no llegó a casa a dormir. Hasta las siete de la mañana volvió y empezó a tocar la puerta. Su esposa no le abrió.
Jorge Alberto ya no insistido y, en apariencia se sentó sobre la escalera para dormir. Varios vecinos lo vieron en tal condición e incluso, algunos lo saludaron y le dieron los buenos días sin obtener respuesta.
A uno de los vecinos le pareció extraño que no contestara. Se acercó y le inquietó más porque no se movía. De pronto vio la cuerda alrededor del cuello y el extremo anudado al pasamanos. En el acto dedujo lo que había ocurrido. El señor Jorge se había ahorcado.
De inmediato dieron aviso a la familia y al servicio de emergencia. Para ese momento eran ya las nueve de la mañana. Arribaron paramédicos y al revisar al hoy occiso se percataron de que ya no presentaba signos vitales.