El cuerpo y la sangre de Cristo han sido recibidos por vez primera en el corazón puro de la niña Brenda Isabella Rangel García, durante una conmovedora solemnidad eucarística, celebrada en el templo de San Juan Pablo II.
Al igual que su vestido, el alma de Brenda Isabella se vistió de blanco para presentarse ante Dios y aceptar guardarlo en ella por siempre.
Las palabras que el siervo de la Iglesia dirigió en su honor, plasmaron un bello mensaje de luz y paz, mismo que Brenda Isabella correspondió con una bella sonrisa en su rostro como muestra de su enorme disposición y entrega hacia el Padre Divino.
Con sus papás y padrinos como testigos de este sacramento, la niña agradeció a Dios su infinita bondad y de igual manera la transparencia con que ha llegado a su infancia acompañada de Jesús como amigo fiel.
Su familia y seres queridos compartieron con ella este gran momento en su vida, con una especial convivencia, instantes que aprovecharon para manifestarle su beneplácito y sinceras felicitaciones.