Fernando López Gutiérrez

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En un artículo publicado el pasado 12 de mayo, el Secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, explicó que “el sistema Mexsat es la nueva generación de satélites mexicanos y está conformado por: el Bicentenario, para comunicación fija, y el Centenario y el Morelos 3, para comunicación móvil.” [1] En dicho texto, se señala además que “el sistema Mexsat representa una herramienta sin precedentes para lograr la meta de conseguir el acceso de todos los mexicanos a servicios de telecomunicaciones de clase mundial, como ha ordenado la reforma de telecomunicaciones.”[2]

Lamentablemente, tan sólo cuatro días después de la publicación del artículo mencionado, se presentó el fallo en el lanzamiento del satélite Centenario, con lo que el desempeño de uno de los tres elementos centrales del sistema Mexsat quedó en entredicho. Ante este acontecimiento, las autoridades de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) reaccionaron de forma errática y han respondido con argumentos e información que generan desconfianza.

Desde las primeras declaraciones realizadas por el secretario Ruiz Esparza en la conferencia de prensa llevada a cabo el 16 de mayo desde el Centro de Control Satelital de Hermosillo, Sonora,[3] se buscó minimizar la gravedad del asunto. Debido a la adecuada labor que se llevó a cabo al asegurar tanto el satélite como el lanzamiento, se afirma que no existirán pérdidas económicas derivadas de la falla del Centenario; además, con el funcionamiento del satélite Morelos 3, el cual será lanzado en agosto próximo, las autoridades confían en que habrán de cumplir con objetivos contemplados por el sistema Mexsat.

Ambas afirmaciones son cuestionables. Por una parte, si bien el valor monetario de la pérdida del satélite Centenario podría ser cubierto mediante el seguro (aún falta que la póliza pueda hacerse efectiva sin complicaciones), los costos relacionados con el retraso de la operación del proyecto y aquellos derivados de su gestión son irrecuperables. Por otra, resulta difícil entender y aceptar que se haya considerado el lanzamiento de dos satélites cuando era posible vislumbrar que el funcionamiento de uno puede generar los resultados esperados por el funcionamiento del otro. En este último caso, resultaría evidente que el gasto realizado por el lanzamiento de uno de ellos no se encuentra justificado, incluso si se pretende argumentar que su realización se basa en la intención de mantener una posición orbital, debido al elevado precio que implica (390 millones de dólares, según la SCT).

Es indudable que el desarrollo de este tipo de proyectos implica notables riesgos y que la forma en que se actuó para prevenirlos mediante su aseguramiento fue adecuada. No obstante, ante la negación de cualquier tipo de consecuencia por la pérdida del satélite, la ciudadanía interesada percibe una notable falta de transparencia y la evasión de cualquier tipo de responsabilidad por parte de las autoridades en el tema. La honestidad, la claridad y la franqueza son elementos fundamentales para que la población confíe en sus gobernantes. Eso es lo que ha faltado en este asunto de primordial importancia.

[1] Gerardo Ruíz Esparza. “El Sistema Satelital Mexicano “Mexsat”: Pilar Fundamental de la Reforma en Telecomunicaciones.” El Financiero, 12 de mayo de 2015. Puede consultarse en la página de la SCT en: http://www.sct.gob.mx/despliega-noticias/article/el-sistema-satelital-mexicano-mexsat-pilar-fundamental-de-la-reforma-de-telecomunicaciones/

[2] Ídem.

[3] Se puede ver la conferencia en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=6PFSoan1ivE