Un vendedor de “hot dogs” que tiene su negocio en la Zona Centro de la ciudad, fue víctima de una extorsión telefónica, la cual fue frustrada por agentes del Grupo Femenil de la Policía Estatal.
Todo inició cuando agentes del Grupo Femenil “Centinelas” de la Policía Estatal, realizaban un recorrido de vigilancia por calles de la Zona Centro de la ciudad.
En determinado momento, fueron interceptadas por el empleado de un vendedor de “hot dogs”.
Esta persona les comentó que su patrón se había retirado rápidamente del sitio donde venden los “hot dogs”, a fin de realizar un depósito de dinero en efectivo que le estaban exigiendo.
El empleado señaló que su patrón recibió una llamada a su teléfono celular e instantes después se retiraba, indicándole que lo dejaba al cuidado del negocio.
Al preguntarle el motivo, le respondió que iba a ir a su casa por dinero, ya que lo estaban extorsionando.
El empleado proporcionó la dirección donde vive su patrón, por lo que de inmediato las policías estatales del Grupo Femenil se trasladaron al domicilio del afectado.
Al llegar, observaron al comerciante cuando salía de su casa, por lo que procedieron a interceptarlo.
Una vez que le comentaron que se trataba de una extorsión telefónica y que su integridad física no corría ningún peligro ni la de sus familiares, fue como se logró evitar que el comerciante cayera en el engaño.