Luego de que el Papa Francisco dispuso la creación de una comisión para estudiar la posibilidad de que las mujeres puedan volver a ser diaconisas en la Iglesia, como ya lo fueron en el pasado, el obispo emérito de San Luis Potosí, Arturo Szymanski Ramírez, ve con buenos ojos esa apertura, “ya que no se ha valorado como debiera, la gran labor que desempeñan las mujeres en las Diócesis.

Pero aclaró, ello no debe entenderse como un previo a la ordenación de sacerdotisas, si Dios hubiera querido que las mujeres también se dedicaran a las tareas del sacerdocio, hubiera empezando ordenando a María, su madre.

Ayer, la Santa Sede anunció la creación de dicha comisión de estudio, para analizar el papel de las diaconisas en la Iglesia de antaño y la posibilidad de que hoy también se ordenen diaconisas; se integrará por 12 doce miembros, de los cuales seis serán mujeres.

Fue el pasado 12 de mayo cuando SS, se pronunció a favor de dicha comisión y ayer fue que se anunció oficialmente.

Szymanski Ramírez, quien vino a presidir las peregrinaciones a Catedral, con motivo del Quincenario a la Virgen de la Asunción, destacó que, de aprobarse la propuesta, tendrán las mismas funciones de un diácono varón.

Proclamar el Evangelio, predicar y asistir en el altar; administrar el sacramento del bautismo, presidir la celebración del sacramento del matrimonio; conferir los sacramentales (como la bendición), llevar el Viático (sacramento de la eucaristía así llamado cuando se administra particularmente a los enfermos que están en peligro de muerte) pero no puede administrar el sacramento de la unción de los enfermos.

Y siempre de acuerdo con lo que determine la jerarquía, puede: dirigir la administración de alguna parroquia; ser designada a cargo de una Diaconía; presidir la celebración dominical, aunque no consagrar la Eucaristía (lo cual corresponde a presbíteros y obispos). Puede además efectuar otros servicios, según las necesidades específicas de la Diócesis, particularmente todo aquello relacionado con la realización de obras de misericordia. De caridad.

Las mujeres deben llevar la vestimenta de diácono, que como servidor, su misión es apoyar al pueblo; los sacerdotes necesitan de la ayuda de los diáconos, no podemos andar en todo”.