Al advertir que los delincuentes se convierten en pepenadores para acceder a estados de cuenta bancarios, documentos clave y así apropiarse de información confidencial, el subdelegado de la Condusef, Ignacio Villanueva Chávez, advirtió que los robos financieros se multiplican, suman 80 casos por la vía de transferencias electrónicas y otros 54 asuntos relacionados con apropiarse de la identidad de terceras personas.
Hasta ahora se ha identificado que los delincuentes se compran vehículos a cargo de terceras personas, adquieren cosas por Internet, acceden a créditos personales, adquieren diversos bienes con la utilización de tarjetas de crédito que no les pertenecen, se hacen transferencias electrónicas aprovechando el descuido de los portadores de las cuentas bancarias, entre otros.
Este 2016 es atípico en el robo a usuarios financieros y es urgente que la población se blinde a sí misma al extremar sus precauciones, protegiendo sus datos financieros y personales, sus credenciales de elector, estados de cuenta y cualquier documento que no debe ser extraviado ni tirado a la basura.
Se ha comprobado que hay gente que pepena en la basura y saca estados de cuenta completos, ni siquiera son destruidos por sus propietarios, lo que se convierte en toda una alternativa para que puedan ser robados en sus recursos financieros, por diversas vías.
Ignacio Villanueva Chávez precisó que en los estados de cuenta aparecen los domicilios, los números de cuenta, el banco, el saldo, cuya información se convierte en factor para que pueda ser sustraída sin su autorización.
La gente debe tener cuidado del lugar en donde desecha sus estados de cuenta o documentos que contienen información clave, los cuales deben ser destruidos en su totalidad, incluso incinerados, para que nadie tenga acceso a su información confidencial.
A la fecha, la Comisión Nacional para la protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros acumula ya 54 casos de robo de identidad en el estado.
Urge que las personas sepan que no deben meterse a las páginas apócrifas de instituciones bancarias o financieras que aparecen en las pantallas de nuestras computadoras, las cuales presuntamente alertan sobre cuentas con complicaciones y lamentablemente la gente cae en el miedo y proporcionan información que debe mantenerse confidencialmente.
Respecto a los robos por la vía de transferencia electrónica, dijo que estos asuntos pueden parecerse a los robos de identidad, pero hay una diferencia porque son operaciones que aprovechan descuidos de las personas.
Sobre reclamaciones por el concepto de transferencias electrónicas no reconocidas, suman 79 casos durante los primeros ocho meses del año, donde los afectados acuden a la Condusef para buscar asesoría porque no hicieron transacciones que les reportan los estados de cuenta, lo cual evidencia que fueron utilizados por terceras personas que conocían sus claves y otra información.
Se ha encontrado que los robos por la vía de transferencias electrónicas han sucedido por propios familiares de los afectados, al facilitarle o acceder a la información gracias a la cercanía que mantenían, puntualizó.