CIUDAD DE MÉXICO.- El América, de Ricardo La Volpe, mantuvo el invicto, sólo que el empate 1-1 que firmó en la Ida de Cuartos de Final en el Clásico Nacional ante Chivas, le supo a poco, por todo el desgaste y las opciones de gol que no concretó.

Y aunque el técnico de las Águilas bajó toda la corte celestial para protegerse de la mala vibra que le mandan a su equipo, sus rezos funcionaron a medias, porque el conjunto tapatío se llevó como ventaja un gol de visitante, que podrías darle el pase en caso de prevalecer la igualada en la Vuelta, ya sea 0-0 ó 1-1.

Un América obligado a hacer valer su condición de local tardó varios minutos en asentarse en la cancha, pero de a poco corrigió sus imprecisiones para hacer que el balón fluyera a velocidad.

William da Silva se convirtió en una pesadilla por la zona de la derecha, caracoleando, llevándose por delante a sus marcadores y las Chivas comenzaron a sufrir.

Fue como si el frío que azotó el Estadio Azteca, también terminara por congelar a los hombres del Rebaño Sagrado, que pronto se desdibujaron en la cancha, con muchos pases fallados.

El propio Da Silva, armando una buena pared con Silvio Romero, fue el encargado de abrir el marcador al minuto 23, dejando sin opciones al portero Rodolfo Cota, a quien bombeó ante su salida.

Las Águilas fueron mejores, impusieron condiciones y hasta tuvieron la opción de un segundo gol, que no llegó de milagro.

Pero como si las profecías del técnico americanista, Ricardo La Volpe, tuvieran que cumplirse, las Chivas encontraron la igualada a través de la vía penal que Edson Álvarez le cometió a Carlos ‘Gullit’ Peña.

Carlos Salcido engañó a Moisés Muñoz, que incluso se tomó la molestia de irle a rezar al defensa una letanía antes de que tirara.

El penal fue bien marcado por Paul Delgadillo, que apreció el empujón del novato Edson Álvarez sobre Carlos Peña. Pero al final la intervención arbitral para darle forma al marcador, hizo que las palabras de La Volpe tomarán fuerza por aquello de que hay gente a la que no le gustaría ver al América en una Final, porque se jugaría en plena Navidad.

Los azulcremas regresaron recargados para el segundo tiempo, con desdobles a velocidad, dejando el grito de gol ahogado en las gargantas de sus seguidores, que lamentaron las fallas de Da Silva, Darwin y Michael Arroyo.

Ni los ingresos del propio Arroyo ni de Oribe Peralta fueron lo esperado. El ecuatoriano hizo de todo, sacó sus mejores fintas, pero en el último toque falló y cuando acertó, Cota apareció milagroso para evitar el tanto.

La Vuelta se jugará el domingo en la casa del Rebaño a las 18:06 horas. (Alejandra Benítez/Agencia Reforma)