Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

La primera iniciativa que la actual administración federal puso en marcha, en las escuelas, fue la Ruta de Mejora. Con el diseño y desarrollo de ésta, la Secretaría de Educación Pública (SEP) pretende elevar la calidad de la educación básica. Para ello, la Ruta de Mejora es elaborada y operada por los consejos técnicos escolares; esto es, por los integrantes de la comunidad escolar: maestras y maestros, director, supervisor y el consejo de participación social. ¿Cuál ha sido el resultado o el avance de este esfuerzo que inició en 2013?
Hasta el momento no se sabe, porque las autoridades educativas centrales y estatales no han evaluado los avances de esta iniciativa, dando la impresión que se han conformado con implementarla únicamente. En el mejor de los casos han recabado información, mediante algunos observadores, de cómo funcionan los consejos técnicos escolares; pero no han valorado el impacto de éstos, ni de las rutas de mejora, en los aprendizajes de los alumnos que es la razón de ser de todo trabajo escolar. Ahora bien, si no se han realizado evaluaciones específicas al respecto, por lo menos sí se tienen los resultados locales del Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (Planea) de los años en que los consejos técnicos han estado operando rutas de mejora en las escuelas, y los datos de esta evaluación son sumamente desalentadores: en matemáticas de nivel secundaria, cerca del 90% de los alumnos está en los niveles más bajos de aprovechamiento, y en lenguaje y comunicación (español), el 86% también está en los mismos niveles. En primaria, la situación no es diferente. Como se comprenderá, estos indicadores muestran que no hay avances en lo académico, a pesar de que durante los últimos cuatro años transcurridos, los consejos técnicos han estado sesionando mensualmente con el fin de analizar el estado que guarda la educación básica, establecer objetivos, metas y acciones, para elevar prioritariamente los aprendizajes de matemáticas y español.
¿Qué está pasando en las escuelas?, o ¿qué no está pasando en la autonomía de gestión escolar? Si existe un real interés por elevar la calidad de la educación en cada plantel, es recomendable que se revise con objetividad si todo el personal docente participa con interés en las sesiones del consejo técnico; si hace planteamientos pertinentes para la mejora educativa; si asume el compromiso de llevar a cabo las tareas pedagógicas emanadas de los acuerdos; si hay seguimiento de las acciones que se realizan; si el liderazgo, la conducción y el acompañamiento académico, que ejerce el director son efectivos; si el supervisor apoya oportuna, constante y eficientemente, en el diseño y operación de la Ruta de Mejora; y si los padres de familia participan activamente tanto en las sesiones del consejo como para asegurar la asistencia regular de sus hijos a la escuela y en el cumplimiento de las tareas de aprendizaje. Técnicamente, la Ruta de Mejora es un buen instrumento para elevar la calidad de la educación; pero, para tal efecto, se requiere que todos los integrantes de la comunidad escolar participen y contribuyan con lo que le compete a cada instancia. De acuerdo con las reglas establecidas, en gran medida, corresponde al director y al supervisor ser los garantes de la organización y del eficaz funcionamiento del consejo técnico escolar, así como del diseño y puesta en marcha de la Ruta de Mejora.
¿Qué corresponde hacer a las autoridades educativas? Asegurar que todas las escuelas cuenten con personal completo; garantizar los recursos, equipos y materiales mínimos indispensables para el buen funcionamiento de los planteles; brindar orientaciones y asesorías técnico-pedagógicas al personal docente y directivo para el cabal cumplimiento de sus altas responsabilidades; promover el funcionamiento efectivo de los consejos de participación social. Si todos los actores mencionados cumplen, y cumplen bien, con la tarea que se les encomienda en la Ruta de Mejora, entonces la calidad educativa cobrará realidad. Hagamos que ésta sea posible por los niños, los adolescentes y los jóvenes de Aguascalientes.