Por Juan Antonio de Labra

Las matemáticas no fallaron: Lewis Hamilton ganó el Gran Premio de Abu Dhabi y Nico Rosberg se convirtió en campeón del mundo. Una vez más, el potente W07 de Mercedes permitió a sus pilotos hacer el 1-2 por enésima ocasión durante la competida temporada que culminó ayer. Sin embargo, el hecho más relevante fue que Nico mantuvo la cabeza fría y no cayó en el provocador juego de Lewis, a lo largo de una carrera que vivió momentos muy emocionantes.

La garra de campeón que necesitaba sacar Rosberg a relucir para legitimarse, apareció cuando su equipo le pidió adelantar a Max Verstappen. El hijo de Keke, campeón del mundo en 1982, no dudó en jugársela con arrojo -ése que escatimó en otras carreras-, ante la posibilidad de un choque con el holandés, que le hubiera arrebatado la corona de las manos para caer en las de Lewis.

En esas últimas vueltas, Hamilton sacó de la manga una estrategia tan colmilluda como riesgosa, desacelerando el ritmo de carrera para que los coches que venían detrás de Rosberg metieran presión al alemán, y ver si así Nico perdía la concentración, se desplomaba al cuarto lugar y perdía el campeonato.

Pero Paddy Lowe, el jefe en Mercedes, que no suele hablar por la radio con sus pilotos con frecuencia, le dijo a Hamilton que no hiciera peligrar su triunfo, y de paso el de Rosberg, pidiéndole que acelerara porque detrás de Verstappen también venía arreando Sebastian Vettel. El alemán terminó encaramándose al tercer lugar del podio para dar una pequeña alegría a los tiffosi de Ferrari.

En medio de este frenético desenlace, quizá a Hamilton no se le ocurrió haberse dejado rebasar por Rosberg a unos metros de ver la bandera a cuadros, lo que sin duda hubiera sido un inesperado gesto de altivez, del que seguramente se iba a hablar más que del campeonato del alemán, amén de remachar una supremacía competitiva que casi desquicia los nervios de su compañero.

Gran carrera hizo Verstappen, que partió de la sexta posición, y tras sufrir un golpe en la salida, cayó hasta el fondo. Desde allá atrás vino el joven de 19 años empujando con su recia ambición y terminó en cuarto, un lugar adelante del otro piloto de Red Bull, el australiano Daniel Ricciardo, que había arrancado tercero.

Checo Pérez estuvo entonado y finalizó en octavo, sólo detrás de los seis coches más fuertes del campeonato. El tapatío rebasó los 100 puntos para firmar su mejor año en la máxima categoría, además de que contribuyó conjuntamente con su coequipero Nico Hulkenberg, a que Force India mantuviera el cuarto puesto en la tabla de constructores, por encima de la escudería Williams.

Esteban Gutiérrez acabó en el lugar número doce, y no pudo conseguir su objetivo de meterse entre los diez primeros para cosechar su primer punto de 2016, lo que hubiera significado un merecido premio de consolación a una temporada esforzada y difícil para el regiomontano con la escudería norteamericana Haas, que apenas debutó en la Fórmula Uno.

El gran año de Checo Pérez

Con la moral a tope y muy orgulloso de su trabajo, Checo Pérez acabó su mejor temporada en la Fórmula Uno con el equipo Force India, y terminó en el séptimo lugar de la tabla de pilotos, la mejor posición que consigue el piloto mexicano en los seis años corriendo en la máxima categoría.

Un total de 101 puntos sumó el tapatío a lo largo de un año positivo, ya que ganó dos terceros lugares: uno en el famoso y emblemático Gran Premio de Mónaco (el 29 de mayo), y el otro en el Gran Premio de Europa, que se disputó en Bakú, Azerbaiyán (el 16 de junio), curiosamente dos circuitos callejeros en los que el tapatío estuvo sumamente competitivo.

La única carrera que abandonó fue la de Austria, celebrada el 3 de julio, y sumó puntos en un total de 16 carreras de las 22 que se disputaron en el año más activo de la Fórmula Uno en la historia de sus 66 ediciones.

El contrato que amplió por un año con la escudería india, le permitirá a Checo seguir afinando detalles con su equipo de ingenieros y mecánicos, con los que ha hecho una magnífica sinergia que, en tres años, los ha llevado a conseguir objetivos relevantes. Hoy día, el equipo que encabeza Vijay Mallya, que debutó en 2008, está ubicado en el cuarto lugar de la tabla de constructores detrás de Mercedes, Red Bull y Ferrari, y por encima de Williams.

El año entrante, Checo competirá al lado del joven francés Esteban Ocon, de 20 años de edad, que este año corrió en Manor y fue fichado por Force India para la siguiente campaña. De esta manera, y ante la salida de Nico Hulkenberg, que firmó contrato con Renault, el mexicano será el líder dentro de la organización y tendrá un interesante panorama por delante.

Al concluir ayer el campeonato, todas las escuderías quedarán al pendiente de esperar los cambios que anunciará en breve la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), y tratarán de adaptarlos lo mejor posible al monoplaza que ya están diseñando para el año 2017. Este hecho supondrá diversos ajustes que podrían favorecer el crecimiento de Force India y, por ende, del propio Checo Pérez.