CIUDAD DE MÉXICO.- Con una cornada no grave pero sí muy dolorosa en el escroto, el peruano Andrés Roca Rey consiguió cortar tres orejas, pero sobre todo conquistar al público de Pamplona que no dudó en entregarse a su toreo y la actitud mostrada.

Roca Rey mostró la madera de figura que posee, pues además de la variedad que enseñó, hubo en su toreo, técnica y al final en algunos muletazos temple, pero sobre todo la disposición de triunfar pese a todas las circunstancias.

Su primero lo prendió y le dio un fortísimo revolcón, cuando de rodillas inició su faena y ahí le dio la cornada en el escroto.

Se levantó para plantarle cara al toro y extraer muletazos de mucho mérito. La estocada fue muy buena y le concedieron una oreja premiando el valor sobre todo.

“En el segundo ha demostrado que Andrés Roca Rey no tiene techo. Un torero extraordinario que supo aprovechar un toro bueno pero al que había que hacerle las cosas muy bien”, dijo su apoderado José Antonio Campuzano, vía telefónica desde Pamplona.

“Le dieron seis puntos de sutura en el escroto, por fortuna no fue grave”.

A ese, Roca Rey le cortó dos orejas después de una labor en la que terminó toreando por derechazos de rodillas con un gran temple y una estocada hasta la empuñadura. Al toro le dieron vuelta al ruedo en el arrastre.

De sus alternantes, hubo detalles tanto de Miguel Abellán que hizo una buena faena en el que abrió la tarde y Paco Ureña, quien estuvo voluntarioso sobre todo con su segundo que fue el toro malo de un encierro de Fuente Ymbro que tuvo tres toros buenos y tres malos.

La salida en hombros del peruano fue emocionante porque el público, emocionado, se le entregó con efusividad.