El consumo de tabaco no únicamente es causante de cáncer de pulmón, sino también de riñón y de vejiga, los cuales deben ser diagnosticados a tiempo para lograr la cura, destacó el integrante del Colegio Mexicano de Urología, Enrique Gil Guzmán. Detalló que tan sólo en el Hospital Miguel Hidalgo anualmente se atienden a la par un promedio de 50 casos de cáncer renal y de vejiga que afectan principalmente a la población joven en edad productiva.

Enrique Gil Guzmán llamó a la reflexión de la población en general sobre lo que el consumo del cigarro puede generar, que no es únicamente cáncer pulmonar o enfisema, sino muchas neoplasias y el daño de muchísimos órganos que están relacionados con el hábito del tabaco.

“La reflexión debe de ir encaminada a decirle a la gente que todo lo malo que entra a través de los pulmones, sale a través de la vía urinaria, y entonces tanto el sitio de recepción de todas esas toxinas se ve gravemente afectado como el sitio de su excreción, y es por eso que están altamente vinculados el cáncer de riñón y el cáncer de toda la vía urinaria (vejiga, uretra) principalmente con el hábito del tabaco”.

El integrante del Colegio Mexicano de Urología indicó que tanto el cáncer renal como el de vejiga son altamente mortales y están atacando a gente relativamente joven, en edad productiva y que evidentemente tiene secuelas muy importantes.

En ese sentido, alertó que toda persona que fuma y de pronto detecta la presencia de sangre sin ninguna razón en la orina, debe preocuparse porque las probabilidades de que tenga cáncer son muy altas y debe ser evaluado de inmediato.

Enrique Gil Guzmán comentó que afortunadamente el diagnóstico y el tratamiento oportuno existen mediante el ultrasonido y redunda en curar a los enfermos.

“A nivel renal y vesicular tenemos más argumentos y más oportunidad de ofrecer tratamientos curativos a los pacientes que se enferman de este par de tumores, de ahí que el diagnóstico oportuno tiene un peso muy importante en estas dos enfermedades”.

En cuanto al tratamiento, Gil Guzmán indicó que básicamente es quirúrgico, ya que hay que extirpar los tumores a fin de garantizar la sobre vida.

“Para una población de influencia de casi 1 millón y medio de habitantes, tener 50 casos de cáncer renal y de vejiga a la par sí es una incidencia alta. No sé cuántos tenga el sector salud, pero aquí que vemos un segmento moderado y discreto de la población, sí son muchos”.