Relevante cierre de la primera mitad del campeonato de la Liga Mexicana de Beisbol, tuvieron los Rieleros de Aguascalientes al superar en la última serie a Vaqueros de Unión Laguna para quedarse como dueños absolutos del cuarto lugar, mismo que compartían con el rival en turno.
Richy Pedroza se vistió de héroe cuando conectó sencillo productor de dos carreras en el séptimo episodio para destrabar empate en la victoria de Rieleros 10-9 sobre Vaqueros Unión Laguna y José Valverde tuvo un valiente relevo en la octava y novena entradas para celebrar de manera espectacular el triunfo de la Máquina.
Cabe mencionar que este EQUIPO -sí, con mayúsculas- cumple justamente el contenido de la palabra, pues cada uno de los jugadores está peleando por el triunfo, cuando son requeridos por el manager Homar Rojas, quien por cierto ha dado muestras de ser un buen estratega y ha manejado La Máquina con acierto.
Cuando el presidente del Club Rieleros, licenciado Armando Medina González, anunció lo que esperaban en la temporada, señaló que se tendría un equipo aguerrido, con ganas de triunfo, rápido en los senderos y con buen pitcheo, para darle la pelea al más pintado, sabía de antemano lo que ofreció y en la primera mitad de la campaña, el equipo ha cumplido con creces, sobre todo en las series que ganaron a Diablos Rojos y a Sultanes de Monterrey, dos rivales de mucha jerarquía y a este último trabuco que significa Unión Laguna con más de la mitad de su plantel con jugadores ex ligamayoristas.
Justamente el ganar la serie a los Vaqueros, dejó a Rieleros en cuarto lugar de la Zona Norte y eso hizo que los aficionados festejaran llevando un mariachi que se colocó arriba de la caseta de los Rieleros, teniendo al “Colorina” de intermediario, pues habrá que comentar que cuando el juego vivía su momento más dramático, el “cervecero número uno”, llegó a preguntar al presidente que si se podía meter al mariachi, éste le dijo, deja ver la jugada, espérate; entonces Pedroza impulsó las dos carreras que a la postre significaron el triunfo. Luego de eso, le respondió al “Colorina”, cuando se termine el juego, antes no porque los umpires no lo permiten.
Y efectivamente, al culminar el encuentro, entró el mariachi para alegrar la fiesta, algo que hacía como muchos años no pasaba, pero que por la euforia y comunión que viven los Rieleros con su afición, se pudo vivir una vez más… Y venga la segunda vuelta.