Por Claudio Martínez Silva

Los Rieleros de Aguascalientes ganaron serie en Villahermosa a los Olmecas de Tabasco, y ayer iniciaron compromiso de tres juegos en Campeche frente a los Piratas, para regresar la próxima semana a casa, ante dos rivales aparentemente a modo para mantenerse muy cerca del territorio de playoff. Durante la actual aventura por el sureste, el equipo del Riel sumó a sus filas al estadounidense Quincy Latimore, un outfield de reconocida calidad, con etiqueta de estelar en la Liga Mexicana del Pacífico en las filas de los Mayos de Navojoa. Unos días antes en estancia en casa, se había sumado el también estadounidense Dave Sappelt, en sustitución del cubano Juan Calos Linares; Latimore por su parte, tomó el lugar de Diory Hernández, el dominicano que extrañamente salió del equipo. El éxito de los Rieleros en este 2017 va a depender mucho de la calidad de sus extranjeros, quienes deberán ser extraordinarios.
Del arranque de la temporada, los importados que se mantienen en el plantel son los cuatro lanzadores: Roy Merritt, Yohan Flande, Francisco del Rosario y José Valverde; los bateadores Juan Carlos Linares y Diory Hernández terminaron su aventura en el furgón que pilotea Homar Rojas Villarreal. Después de cuatro juegos, hasta el último de la serie en Villahermosa, Quincy Latimore quedaba a deber, con un raquítico .133 de promedio, dos imparables y una carrera producida, este elemento estaba activo en Liga Independiente, antes de llegar a Rieleros, por lo que seguramente, y dada su categoría, se esperaba una productividad mucho mejor a la que hoy enseñan sus números. Dave Sappelt, ya identificado con la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), ha entregado resultados de inmediato y ahora el outfield rielero muestra a Latimore, Sappelt y Presichi, con Eliezer Ortiz y el novato Jorge González en la banca.
Las necesidades de Rieleros en esta temporada obligan a que sus extranjeros sean claramente superiores al talento mexicano con que se cuenta; ante la evidente realidad de los números, a Latimore sólo le queda un camino, el de ser altamente productivo a partir de ya, o dar paso a otro refuerzo extranjero que sí cumpla las expectativas. En cuanto a los lanzadores importados, Merritt, Flande, Del Rosario y Valverde han cumplido, aunque los cuatro tienen para dar aún más en apoyo al equipo de Homar Rojas. En lo que respecta al talento nacional, hoy las palmas son para Jesús “Jessee” Castillo, ubicado entre los mejores cinco bateadores de la liga; también ha destacado la labor del receptor Carlos Rodríguez, mientras que Saúl Soto con un arranque lento, poco a poco tomó su nivel, aunque al conocer su potencial se estima que levantará sus números, especialmente en las carreras producidas.
En el seno de la LMB ya se conoció al sucesor de Plinio Escalante Bolio en la presidencia del circuito, se trata de Javier Salinas, experto en Mercadotecnia y con amplia experiencia en el futbol soccer profesional, en donde sus resultados han sido satisfactorios. No se puede dudar de la capacidad de Javier Salinas, pero es un hecho que dista mucho de ser un conocedor del beisbol, y es en este punto en donde los directivos deben estar muy atentos a la hora de integrar el equipo de trabajo. Hace muchos años que el teje y maneje de la LMB lo maneja Néstor Alba Brito, elemento de amplia y reconocida experiencia, aunque en ocasiones afectado por serios problemas en su salud. Debajo de Néstor hay dos elementos que mucho tienen que ver en el éxito; Diego Patricio Pérez y Venustiano Ramírez, este último mejor conocido como “Luis Alberto”. Diego es el encargado de los anotadores oficiales en las 16 plazas, mientras que Venustiano está al frente de los umpires.
Tanto en los umpires como en los anotadores oficiales, hoy la LMB vive un momento muy complicado, su trabajo es clave porque ahí se basa la historia en números del nonagenario circuito de verano. Para estar al frente de los anotadores en las 16 plazas, se requiere un conocimiento amplio de las reglas de anotación, así como un criterio muy profesional. Lamentablemente, Diego Patricio hoy no cuenta con esas características, y cada día se extraña más la presencia de Emmanuel Rustrián. En cuanto a “Luis Alberto” Ramírez, es claro que el trabajo de los umpires deja mucho que desear y una prueba clara es que después de muchos años de carrera, Humberto Saiz se mantiene como el número uno, sin que de las nuevas generaciones surja un elemento que tome el estandarte de los jóvenes elementos que desempeñan esta difícil y delicada actividad.
Queda claro entonces que a Javier Salinas, además de buscar que la LMB reciba muchos recursos vía patrocinadores, le corresponde levantar el nivel de los anotadores oficiales, y hacer que los umpires estén a la altura de la calidad de beisbol que se juega en la LMB. El consejo directivo que encabeza Gerardo Benavides Pape, seguramente va a intervenir a la hora de integrar el equipo de trabajo que a partir de octubre va a encabezar Javier Salinas. Seguramente el tema de los méxico-americanos será analizado nuevamente, porque es un porcentaje muy corto de estos elementos, los que realmente son refuerzos de calidad. Se dijo que con el número libre por equipo el nivel de la liga sería mejor. Los números no mienten y cuando ya se jugó más de mes y medio del calendario regular, hay que ver las condiciones de equipos como Tabasco, Veracruz, León, Durango y Saltillo. Curiosamente, puros equipos que dependen económicamente de la ayuda de sus gobiernos estatales.
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