CDMX.- María Eugenia Cruz no tuvo que esquivar personal de seguridad y sólo debió subir tres escalones para entregarle personalmente una rosa a Angélica María.
Así de cerca estuvieron la cantante y Enrique Guzmán con cerca de 2 mil 500 fans, durante dos conciertos consecutivos en el Centro Cultural Teatro 1, la noche del sábado.
“Me encanta la forma de ser de Angélica con sus seguidores, gracias a que este lugar es pequeño pude subir en la última canción a darle ese detalle”, dijo Cruz emocionada.
El retraso de 40 minutos para el inicio del concierto (anunciado para las 18:00 horas) quedó en el olvido de los asistentes con la simple aparición de los músicos y las coristas.
Después, la enorme sonrisa de Angélica María en el escenario lleno de luces en tonos pasteles y una escenografía aterciopelada que proyectaba fotografías de sus inicios en la música, lo cual provocó la primera gran ovación de la noche.
“¡Buenas noches, rucanroleras y rucanroleros! Qué padre estar aquí, no saben el gusto enorme que me da compartir con mi Quique (Enrique Guzmán) adorado y esta orquesta maravillosa”, saludó la cantante.
Al ritmo de twist, los asistentes movieron un brazo hacia arriba mientras el otro hacia abajo con canciones como “Un beso pequeñísimo”, “Paso a pasito” y “Eddy, Eddy”.
A pesar de que Angélica María señaló que la altura de la Ciudad de México le afectaba, no escatimó en derrochar encanto en los temas “Dile adiós”, “Hola, mi amor”, “El día”, “Yo te sigo amando”, “Una noche así”, “No volverás a verme”, “Imaginación” y “El hombre de mi vida”.
“Entre más vieja me pongo más los amo y más les agradezco el amor que me dan”, expresó “La Novia de México” a su público antes de dedicarle “Cuando me enamoro”, mientras al fondo del escenario se proyectaban escenas de la cinta «Como Perros y Gatos», que protagonizó con Enrique Guzmán.
Con “Yo que no vivo sin ti”, la intérprete recibió una ovación de pie, para finalmente despedirse con “A dónde va nuestro amor”.
Lanzando un beso al aire y señalando al cielo, así llegó después, Enrique Guzmán, quien, fiel a su estilo, mostró sus dos facetas: la de cantante y humorista.
“Vamos a meterle a las canciones viejas de Guzmán, porque tengo entendido que es a lo que vinieron, además no me sé otras”, dijo entre gritos del público.
Después de cantarle al amor con temas como “Tu cabeza en mi hombro”, tomó su guitarra y rocanrroleó con “Lucila”, “Popotitos”, “La plaga” y hasta “Satisfaction”, de los Rolling Stones.
El momento más emotivo de las casi dos horas de nostalgia que brindó el show fue cuando “La Pareja de Oro” (como se titularon los recitales) unió sus voces para cantar “Ámame” y “Dame felicidad”, que hicieron revivir a los presentes los momentos en que estos cantantes y actores iluminaban las marquesinas, protagonizaban películas y eran grandes vendedores de discos.
Aunque el recinto prohibió a los asistentes tomar fotografías y videos, cualquier instante fue aprovechado para capturar la actuación de ambos, especialmente este cierre. (Adán Tamariz/Agencia Reforma)