El director de educación básica del IEA, Francisco Díaz Alvarado se pronunció ayer por la revisión exhaustiva y profunda del perfil de egreso de los maestros de escuelas normales del estado de Aguascalientes, a fin de que el estudiante salga con los conocimientos necesarios y con perfecto dominio para que sea un buen docente frente al grupo.

Ahora más que nunca, dijo que a muchos estudiantes se les debe inculcar que realmente quieran convertirse en maestros, que aprecie este trabajo y que le guste verdaderamente lo que hará en los siguientes años al incorporarse al sistema educativo local o de cualquier otra entidad.

Esto, porque con frecuencia se escucha, al momento en que estos jóvenes concluyen sus estudios normales, “aquí estoy porque me mandaron”, pero ellos deben saber que enfrentarán una enorme cantidad de retos, ya no se limitarán a la certificación que ofrece la escuela normal para que sean buenos maestros y les otorga la cedula para ejercer la profesión.

Sin embargo posteriormente habrán de enfrentarse al examen y muchos de ellos no lo pasan, otros lo logran con las mejores calificaciones, pero se les ponen frente al grupo y se les observan dudosos e inseguros, ya que no dominan las técnicas de manejo de grupo y tampoco de contenidos, aseveró.

Esta es una tarea pendiente de la educación básica y que necesitará trabajarse posteriormente por la próxima administración estatal, a fin de que cada vez que se tenga un joven egresado de maestra o maestro, corresponda su preparación y se observe en la aplicación del examen obligatorio, y pueda llegar sin problemas ante un grupo de primaria o secundaria.

Hoy en día egresan cada año un promedio entre 400 y 500 estudiantes de las escuelas normales del estado de Aguascalientes, donde muchos de estos jóvenes le apuestan al proceso de jubilación de maestros que sucede al final de cada ejercicio fiscal.

Francisco Díaz Alvarado comentó que para este ciclo escolar 2016-2017 se detectó que ocho planteles educativos se abrieron a la posibilidad de contratar a maestros recién egresados, a razón de que necesitan una mayor cantidad de plantilla laboral para atender las diferentes modalidades de preescolar, primaria, secundaria y preparatoria.

Sin embargo, esa apertura no alcanza ni siquiera para atraer ni al 50 por ciento de los maestros que están egresando.  Una opción de solución es la propuesta de la SEP en el sentido de la estructura ocupacional que consiste en que cada escuela preescolar, primaria y secundaria tengan a un subdirector, eso ayudaría mucho pues a esos puestos se irían muchos maestros a comisionarse a esas funciones, dejando plazas ante un grupo para que sean ocupadas por los jóvenes docentes.

Esta es una tarea pendiente que la propia SEP continuará trabajando para cumplirla, ya que se quieren directores más comprometidos y metidos en las aulas para apoyar y acompañar a sus maestros, alejándose de las tareas administrativas que resultan intensas, pesadas y demandantes.

Finalmente aseveró que la verdadera responsabilidad del director es cuidar la buena aplicación de sus maestros en las aulas, y sobre todo garantizar que su escuela funcione en todos los ámbitos, incluida la comunicación con los padres de familia y las diversas autoridades.