“La familia que reza unida, permanece unida”, fue el lema que tuvo la edición 2016 del Rosario Viviente que se llevó a cabo en el ruedo de la Plaza de Toros San Marcos.
El evento organizado por las Misioneras de María Madre de los Pobres, contó con la presencia del Obispo de la Diócesis, Monseñor José María de la Torre Martín y de centenares de personas entre seminaristas, congregaciones de religiosas y por supuesto familias completas, que se dieron cita al lugar para manifestar su devoción a la madre de Dios.
En punto de las 19:00 horas, jóvenes llenos de entusiasmo se encargaron de contagiar su energía a la concurrencia, con cantos dedicados a Jesús y a la Virgen acompañados de su respetiva coreografía, que hizo mover el cuerpo a chicos y grandes, olvidándose del fresco clima que predominaba en el ambiente.
Momentos previos a dar comienzo, el Jerarca Católico realizó la bendición masiva de los rosarios e instantes después, la imagen de la Santísima Virgen en hombros, hizo el tradicional recorrido al redondel, mientras los fieles cantaban con devoción y el grupo de matlachines, rindiéndole honor con su danza hasta que fue colocada en el centro.
El Bautismo de Jesús en el Río Jordán, La autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná, El Anuncio del Reino de Dios, Invitando a la Conversión, La Transfiguración del Señor y La Institución de la Eucaristía, fueron los cinco misterios Luminosos escenificados en esta ocasión, siendo los niños, los encargados de dirigir a la audiencia con el rezo de las 50 Ave Marías.