Noé García Gómez

Desde que se instauraron las condiciones mínimas legales para ejercer la democracia en México (reforma de 1994) y desde la alternancia (1997 el PRI pierde la mayoría en el Congreso de la Unión y 2000 la presidencia) en nuestro país una clase política se empoderaba y apoderaba de la actividad pública, vimos cómo se pasó desde un entusiasmo por las elecciones a una degradación de la actividad pública, lo que antes se criticaba del PRI, todos los demás partidos lo comenzaron a replicar, corrupción, nepotismo, autoritarismo y despilfarro comenzaron a caracterizar a los gobiernos de casi todos los partidos (con contadas excepciones de todos), en cuanto a la disputa electoral comenzaron a replicar las artimañas, clientelismo, acarreo, mapacheo, compra de votos, coacción, utilización de recursos públicos, rebase de topes de gastos etcétera.

Pasaron las elecciones y surgían movimientos aislados y con poca repercusión, voto nulo, abstencionistas, voto útil, pero ninguno ponía en aprietos al status quo de la clase política, pero en esta elección intermedia del 2015 surgieron fenómenos que parecieran son catalizadores del hartazgo y la decepción ciudadana como los siguientes.

Personajes de la Farándula: no era sorpresa que personajes del espectáculo y deporte se lanzaran de candidatos ( http://heraldo.mx/elecciones-2015-payasos-deportistas-y-faranduleros/ ) lo que sorprendió fue el resultado que obtuvieron en esta elección algunos de ellos, destacando el triunfo del folklórico Cuauhtémoc Blanco ganando la alcaldía de Cuernavaca, capital del estado de Morelos, así como la votación del ex big brother “El pato” Zambrano que obtuvo poco más del 20% de los votos colocándose en tercer lugar en el importante municipio de Monterrey. Quienes votaron por ellos, independientemente de los diversos motivos (simpatía, broma, empatía, lástima, etc) es un reflejo que la actual clase política no les satisface, recordemos las anécdotas de los innumerables votos que obtenía Cantinflas (sin ser candidato) en la época del partido aplanadora.

Candidatos independientes: La insurrección de los candidatos independientes, Martínez Alcázar ganó el municipio de Morelia, Michoacán, Manuel Cluthier una diputación federal en Sinaloa, el joven Pedro Kumamoto una diputación local en Jalisco, César Valdés ganó el municipio de García, NL y por último y de destacar aun más está Jaime Rodríguez “El bronco” que ganó el Estado de Nuevo León.

Partidos Emergentes: los que parecía que se convertirían en un sistema tripartita, esta elección rompió el molde, si bien el PRD sufrió una catástrofe y se mantuvieron a la cabeza el PAN y PRI, estos tres partidos perdieron y se canalizaron los votos a fuerzas emergentes, MORENA, PVEM y Convergencia de manera regional arrebataron cotos de poder.

Abstencionismo: si bien a nivel nacional la participación fue buena para ser una elección intermedia 44%, a nivel local es escandalosa con solo 36% de participación, ocho puntos por debajo de la media nacional, eso generó que los pésimos resultados de algunos partidos se maquillaran.

Voto nulo: si bien no fue de un grupo organizado como en el 2009 hoy se generó mayor difusión aprovechando las redes sociales, a nivel nacional alcanzó el 4.76 mayor al que obtuvieron cuatro partidos; dos que perdieron el registro: PT 2.84 y Humanista 2.14 y dos que obtuvieron el registro: Panal 3.72 y Encuentro Social 3.32 en la mitad de los estados estuvo entre los 5 más votados.

¿Qué pasaría si estos dos últimos tuvieran una vinculación directa en la clase política? Ejemplifico, si la participación (abstencionismo) determinara el recurso destinado para el reparto a los partidos por parte del INE, a mayor participación ciudadana mayor recurso, a menor participación menor recurso, y segundo que el voto nulo determinara el umbral mínimo para el reparto de plurinominales y alcanzar el registro del partido, esto es si el voto nulo tiene 5% eso es lo que los partidos tendrían que superar para que les asignaran plurinominales y continuaran con su registro otra elección más.

El hartazgo estaba buscando cómo manifestarse y el ciudadano sin que nadie lo organizara ni le dijera, encontró formas de manifestarlo; anular o despreciar el voto fue la forma de mandar su mensaje, que al parecer la actual clase política sigue sin descifrar la lectura o simplemente menosprecia los gritos de hartazgo que el pueblo de México emitió, tan es así, que todavía no se daban los resultados oficiales y ya estaban iniciando campaña personajes y partidos tradicionales, pero eso es tema de mi siguiente entrega.