Los pagos móviles, vía celular, no son la panacea, el riesgo es similar a los de una tarjeta bancaria, ya que la tecnología implica dicha vulnerabilidad; en este caso no es porque se acceda a alguna red, sino que la información viaja por el aire. El trámite se realiza de manera inalámbrica, por lo cual a través de aparatos falsos, similares a los que se implantan en cajeros automáticos, o aquellos que se utilizan para clonar las tarjetas de chip incluso estando dentro de las carteras, se puede tener ingreso a datos financieros; explicó Felipe Valero Delgado, investigador de tecnologías de información.

Recomendó utilizar esta tecnología de manera responsable y usar el sentido común para no ser víctima de fraudes, ya que sólo con mayor información de estas modalidades y con la utilización constante se podrá ampliar la seguridad de los mismos.

“Siempre habrá el riesgo de que la información pueda ser vulnerada, aquí tú acercas tu teléfono a una terminal y ésta lee lo que contiene el dispositivo; los riesgos son que alguien cerca tenga un aparato que permita leer teléfonos y llevarse la información, lo que hay que hacer es verificar que la terminal sea del banco o sea de quien te cobra, revisar que no tenga algún aditamento extraño alrededor. Pero hoy en día ya se han debido desarrollar carteras que impidan que pase lo mismo con las tarjetas, porque este es el riesgo que la tecnología permite; entonces con el celular hay que verificar no traer siempre prendido el NFC, que es la tecnología por la cual se compartirá esta información”, detalló.

Subrayó que teniendo la seguridad adecuada es una herramienta que se espera que a más tardar en un lustro, pueda ser tan utilizada como las tarjetas bancarias, a las cuales también hubo resistencia en un principio, por temor a ser víctima de algún fraude.

“Es la tendencia, poco a poco la gente irá utilizando estos pagos, como fue la tarjeta de plástico al pagar; cuando inicio nadie quería usarlas, desconfiaban, preferían un cheque o dinero en efectivo, incluso en el Gobierno los maestros hasta hace seis años no aceptaban tarjetas de débito, ellos querían ver su pago en cheque y firmar una nómina; poco a poco se fueron plastificando las nóminas en Gobierno, empresas y demás”, indicó.

Valero Delgado señaló que el obstáculo inmediato es el poco alcance que se tiene a esta tecnología en la entidad; se estima que un 40% de la población cuenta con un smartphone, no obstante, sólo un 20% de estos dispositivos cuentan con la aplicación para hacer pagos y otro tipo de transacciones bancarias.