SAN SALVADOR, El Salvador 1-Sep .- Juan Carlos Osorio sí tiene líderes en la Selección Mexicana.
Luego de que Cuauhtémoc Blanco cuestionó la falta de dos o tres jugadores que asuman el liderazgo en el Tricolor y de que opinó que al nuevo capitán Andrés Guardado le falta un poco de carácter, el técnico colombiano acotó que sus jugadores predican con actos.
“Desconozco las opiniones de Cuauhtémoc Blanco, la mía es que hay diferentes clases de líderes, el caso de Rafael Márquez y de Andrés Guardado lideran más por el ejemplo que por la arenga, entonces ese tema lo tratamos al interior del grupo y me parece que hay la posibilidad de, si se le mira de esa manera, que emerjan nuevos líderes y ojalá que así sea”, mencionó tras el reconocimiento de cancha del Cuscatlán.
Fue el propio Osorio el que abrió esa brecha en la entrevista que le concedió a Francisco Javier González en Televisa Deportes.
“Hay aquellos que lideran al grupo dando un buen ejemplo, creo que ese es el caso con nuestros jugadores. Ahora, que haya otra clase de liderazgo como vemos en algunas otras Selecciones más de llamar, de gritar, de mandar, de exigir de una forma vocal, creo que en ese aspecto nos podríamos beneficiar.
“Los muchachos son muy respetuosos, son todos muy buenos profesionales, pero ese tipo de liderazgo no existe o estamos en pro de desarrollarlo. Esa es parte del plan que hemos diseñado, empoderar a algunos y saber cuál de todos surge y da ese próximo paso (para ser el próximo Márquez)”, mencionó en dicha plática.
El técnico expresó que México volverá a mostrar el gran nivel competitivo que exhibía antes del 7-0.
“Pensamos que la felicidad va directamente relacionada con el temor o no temor, y pensamos jugar con todo el amor por ganar y no con el temor a perder. Y lo fundamental es la reacción del grupo como tal, por volver de nuevo a la cancha”, comentó.
Al colombiano poco le incomodan las críticas. Después de días de reflexión, en los que incluso solicitó el consejo de Marcelo Bielsa, está entusiasmado con el regreso al banquillo, pese a que visita una de las plazas más complicadas en Centroamérica por el odio deportivo.
Osorio no puso excusas ni por el césped tras las intensas lluvias ni por la hostilidad de los salvadoreños, quienes hasta el momento han sido respetuosos con la plantilla Tricolor.
La escena está puesta para que el Tricolor dé el “do de pecho”, para que surjan voces de mando.