Resienten el cutting las adolescentes

Staff Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Adolescentes que se autolesionan la piel con la punta de un lápiz, con la fricción de sus uñas o con la navaja de un sacapuntas, buscan en el síndrome cutting la manera de liberar sus emociones.
De acuerdo con Liz Sosa Mora, coordinadora de la Clínica del Adolescente en el Instituto Nacional de Psiquiatría, este tipo de conductas son parte del Trastorno Límite de Personalidad.
De los adolescentes que asisten a una institución psiquiátrica, 60 por ciento incurre en esta práctica que se conoce como “conducta de autodaño no suicida”, explicó.
Por género es más frecuente que ocurra en las mujeres.
“Una proporción de cuatro mujeres por cada varón se realiza esta conducta autolesiva sin intencionalidad suicida”, estimó.
La especialista indicó que según un estudio realizado en el Hospital Infantil “Juan N. Navarro”, coordinado por la doctora Lilia Albores, determinó la frecuencia de las lesiones en una muestra de niños y adolescentes en la Ciudad de México.
Evaluaron a 533 adolescentes de entre 11 a 17 años y, según la investigación, las mujeres realizan el cutting por enojo, tristeza y frustración, mientras los varones, en la mayor parte de las ocasiones se lesionan después de un periodo depresivo.
En todos el denominador común es que obtienen una sensación de alivio o disminuye la tensión, explicó.
Los adolescentes son el grupo de edad que más se autolesiona.
“Los objetos pueden ser cualquiera, el más frecuente es la navaja de los sacapuntas, pero también puede ser la punta del lápiz o el juego de quemadura con la goma que se frotan hasta provocar una lesión”, explicó Sosa Mora.
Los sitios del cuerpo donde más se lesionan son los antebrazos, muñecas, seguido por codos, piernas y estómago.
La preocupación de los especialistas deriva del componente adictivo que genera en los jóvenes que utilizan este método para liberar sus tensiones.
A decir de la especialista es muy frecuente que sea una situación que se realice en grupo, pues esta conducta se ha normalizado, “ya no es poco frecuente, ni extraña”.
Es importante destacar que el cutting es una conducta que forma parte de un continuo denominado “suicidalidad”, pues aunque los jóvenes que lo realizan no todos van a intentar suicidarse, la mayoría de los que lo intentan comenzaron con este tipo de conductas.
Entre las recomendaciones a los padres y familiares, está en primer lugar hablar del tema, detectar las lesiones y no ofender al adolescente, pues en México la cultura de dar atención a las emociones es muy pobre.
“Si el joven sufre, se piensa ya se le pasará y no pasa nada, pero no. Hay que darle dar validación a sus sentimientos y buscar tratamiento”, indicó.
Llamó a realizar acciones preventivas en las escuelas y si este síndrome es parte de una expresión inadecuada de emociones, habrá que ayudar a los jóvenes a expresarse.