El Centro INAH Aguascalientes rescatará de la suciedad de palomas y golondrinas una pintura barroca de finales del siglo XVII de la antigua Hacienda de Ciénega de Mata, cuyas dimensiones la hacen una de las obras más destacadas del pintor Miguel Cabrera.
Restauradores de la delegación federal se encuentran en labores de limpieza de la pintura estimada con unos 280 años de antigüedad, ubicada en la parroquia del Señor de la Capilla en lo que hoy comprende al municipio de Lagos de Moreno, Jalisco.
Christian de Jesús Martín Medina López, investigador del INAH Aguascalientes, consideró que la obra firmada por el prestigiado pintor barroco se habría efectuado en 1730, cuya importancia resulta mayor por pertenecer al mayorazgo de la familia Rincón Gallardo, que forma parte de los fundadores de la Villa de Nuestra Señora de la Asunción.
Describió que la obra representa a los santos patronos de la familia Rincón Gallardo, San Agustín, San Pedro, San Juan Bautista y San Francisco de Asís y en la parte superior del cuadro de 3 metros de ancho por 6 metros de altos, destaca la Virgen de Guadalupe.
El especialista refirió que esta obra sufrió un daño al paso del tiempo, especialmente por la presencia de aves al interior del inmueble que realizaban sus nidos en el marco de la pintura.
“Da importantes datos históricos de la familia Rincón Gallardo como mecenas artísticos, este cuadro fue hecho especialmente para ese lugar y es de las pocas obras que no se han movido de su lugar por su impresionante tamaño”.
Detalló que la pintura de casi 300 años se encuentra en buenas condiciones, debido a que sus dimensiones impidieron que la obra fuera removida o retirada de la capilla, evitando con ello afectaciones por humedad.
“Lo que presenta son algunos golpes, varias capas de polvo y oxidación del barniz. Se está rebajando el barniz para ver las fallas en la tela, por lo que se han descubierto algunas roturas que se pudieron provocar con escaleras o cualquier otro artefacto”, abundó.
Subrayó que se ha entablado un trabajo de concientización con la comunidad y las autoridades eclesiásticas de la parroquia, para evitar que las aves vuelvan a dañar la pintura.