Su enfermedad no sólo ha deteriorado su forma de vida, también lo ha hecho perder varios empleos y lo ha orillado a intentos de suicidio. Héctor Romo Lara fue diagnosticado con hipertrofia prostática, padecimiento que lo aqueja desde hace 4 años, pero que hasta últimas fechas sabe de qué se trata. Los síntomas lo han hecho ausentarse de sus trabajos y al no recibir una incapacidad de parte del IMSS, ha sido despedido en 5 ocasiones.

“Yo ocupo de un urólogo, sin embargo, no se me ha referido con uno; dicen que como mi enfermedad no es de vital urgencia, tengo que esperar, pero llevo así más de cuatro años, ¿Cuánto más tengo que esperar?”, cuestionó el afectado.

Al acudir a las instalaciones de El Heraldo, claramente desesperado, Romo Lara, denunció que debido a sus reiteradas recaídas y sintomatologías, se ha quedado sin empleo, y auque ha pedido al IMSS extenderle una incapacidad a fin de justificar sus ausencias, la institución se ha rehusado; además, aunque ya se cuenta con el diagnóstico, no se le ha expedido ningún tratamiento para curarlo.

Explicó que debido a la desesperación de no recibir un tratamiento adecuado para su enfermedad, así como la impotencia de quedarse sin empleo y por tanto, sin sustento, hace tres meses buscó salir por la puerta falsa sin éxito.

“El problema de salud sigue, sin embargo, se niegan a darme una prestación social, actualmente no estoy dado de baja del Seguro Social, pero no me paga ni el IMSS ni mi patrón”, apuntó.

Explicó que ha intentado interponer una demanda, pero no cuenta con el recurso económico ni para comer y mucho menos para pagar los honorarios de un abogado o los papes que se requieren para ello.

Señala que ha buscado ayuda con diferentes autoridades de salud, sin éxito alguno, por lo que se vio en la necesidad de recurrir a este medio para difundir su caso.

“El Seguro sí me ha atendido, sin embargo, no adecuadamente porque yo ocupo de un seguimiento de parte de un especialista y no me lo ha dado”.

Explicó que el IMSS no le ha extendido ni un alta ni una incapacidad, documentos que requiere su patrón para dejarlo continuar con sus labores o bien justificar su ausencia.