La artritis idiopática juvenil es una enfermedad que está registrando diez casos nuevos al año en niños menores de 16 años de edad en la entidad, teniendo predilección por el sexo femenino; éste es un padecimiento inflamatorio crónico que causa problemas principalmente en las articulaciones, pero también repercute a otros órganos y puede afectar el crecimiento y desarrollo normal del infante, manifestó el reumatólogo Mario Chávez López.
“Generalmente es más frecuente en las niñas y comienza entre el primer y cuarto año de vida, aunque cada tipo de artritis tiene preferencia por un grupo de edad y sexo diferentes”.
El galeno refirió que comienza antes de los 16 años de edad y puede durar varios años, pero no necesariamente para toda la vida.
La causa exacta es desconocida, sin embargo, se ha comprobado que no está producida por gérmenes por lo que no es una enfermedad infecciosa y no se cura con antibióticos, ni es contagiosa.
“Tampoco se hereda pero sí influyen factores hereditarios y es probable que otro miembro de la familia tenga alguna forma de artritis”, afirmó Chávez López.
En cuanto a los síntomas, el médico explicó que principalmente es dolor, hinchazón y aumento de calor en las articulaciones, con rigidez y dificultad para realizar los movimientos.
“Unas veces el comienzo es lento, insidioso y progresivo, sin darnos cuenta el niño cojea sin apreciarse franca hinchazón, o tiene un cansancio fuera de lo normal que le obliga a disminuir la actividad física habitual”.
Los niños más pequeños están irritables y se niegan a caminar y los mayores se sienten como oxidados al levantarse de la cama, señaló.
Otras veces el comienzo es brusco y grave con importantes síntomas generales como mal estado general, fiebre alta, manchas en la piel, dolor difuso en brazos y piernas o hinchazón en muchas articulaciones.
La persistencia de la inflamación en unas articulaciones que están en crecimiento, altera su morfología definitiva y pueden deformarse si no se tratan correctamente desde el comienzo, finalizó.