Diana Baptista y Rolando Herrera
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 26-Jul .- Ante las modificaciones que realizó el Inegi al Módulo de Condiciones Socioeconómicas 2015, el secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), Gonzalo Hernández, reconoció ayer la necesidad de perfeccionar la metodología para medir los ingresos de los hogares.
No obstante, reprochó que la mejora se debía hacer tras un análisis y planeación entre instituciones, cuidando que las cifras fueran comparables con años anteriores para poder calcular si la pobreza en el país aumentó o disminuyó.
“Como siempre, hay posibilidad de mejoras. Evitemos cambios, aunque sean por buena voluntad, y evitemos sospechas”, dijo al acudir a una reunión de trabajo con senadores y diputados.
“Aun cuando los cambios sean con buena intención, mejorar las estadísticas en un país con historias lejanas de que no siempre deseamos el indicador real, vale la pena tener transparencia y no modificar las cosas a menos que se planeen”, resaltó.
Hernández informó a los legisladores que el Consejo pospuso la presentación de la medición de pobreza 2015 que estaba programada para presentarse el viernes.
Señaló que tanto el Inegi como el Coneval debaten cómo asegurar que la medición del próximo año sí sea comparable.
“Cuando (el Inegi) nos comunicó que (los resultados del Módulo) no eran comparables fue una sorpresa muy grande precisamente porque la razón principal de los módulos previos, especialmente el Módulo 2015, era para poder medir la pobreza municipal y poderla comparar con la de 2010”, explicó.
Ambas instituciones, indicó, crearon un grupo técnico de trabajo para discutir las características de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto en los Hogares (ENIGH), la cual será levantada en agosto y servirá para medir la pobreza en 2016.
“Queremos rescatar la confianza de los ciudadanos, tanto el Inegi como el Coneval, en poder generar una encuesta 2016 comparable con los años previos”, externó.
Hernández dijo a Grupo REFORMA que tienen la opción de no publicar la medición debido a la no comparabilidad de los datos.
El Consejo pagó al INEGI 133 millones de pesos, más 21 millones de pesos en IVA, para tener, por primera vez, una comparación de la pobreza en los municipios.
Además, la medición era fundamental para reasignar los recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS).
Debido a que el Consejo no contaba con los recursos, el dinero fue proporcionado por la Secretaría de Hacienda mediante la Secretaría de Desarrollo Social, según Hernández.
Durante la reunión de trabajo, legisladores de oposición cuestionaron la utilidad que tiene la encuesta de pobreza 2015 que realizó el Inegi al no resultar comparable con las mediciones realizadas en años anteriores.
“La pregunta es, ¿sirve de algo la encuesta o tiramos 150 millones de pesos a la basura?”, cuestionó el diputado de Morena Vidal Llerenas.