César Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 6-Nov.- Susana Pedroza aseguró que su renuncia a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) se debió a factores externos a la labor que desempeñaba.
“La causa de mi renuncia se debe a tres servidores públicos externos a la institución, en donde no puedo permitir, por mis principios y valores, que se afecte mi dignidad humana”, comentó en entrevista.
“Y mi dignidad humana tiene que ver con que no se ha respetado a la institución, ni a las propias víctimas, ni a los tres comisionados que quedamos”.
Estos tres funcionarios, dijo, son dos senadoras, cuyos nombres no quiso dar, y al Subsecretario de Derechos Humanos de Segob, Roberto Campa.
“Se les hizo muchas veces el señalamiento de que (la nueva Ley General de Víctimas) contenía normas inconstitucionales. Me parece una reforma que se hizo en lo oscurito, no se respetaron los derechos fundamentales ni de las víctimas ni de los comisionados”, agregó.
“Nuestro cargo (designado en octubre de 2013), de los tres comisionados que quedábamos, era de cinco años, entonces se les hace muy fácil a estas tres personas, dos senadoras y al subsecretario, decir, a través de una ley, que queda sin efectos nuestro nombramiento”.
Según Pedroza, esto viola el derecho a la irretroactividad de la ley, la seguridad jurídica y la autonomía de la Comisión.
Además, criticó que la nueva ley contemple sólo al presidente de la CEAV y elimine a los comisionados, pues una persona es más “manipulable” que un órgano colegiado.