Una vez que concluyó la etapa de los sueños, de las esperanzas y los deseos, en que se ofertó todo lo imaginable con tal de atraer el ansiado apoyo, empieza el recuento de los saldos, de los retales que dejaron los dos meses de campaña, principalmente a los partidos que no alcanzaron ni una mención a la hora del reparto.

Aunque ya se anunció que el PAN tiene dos diputados de mayoría relativa y el PRI uno, el potaje permanece bajo fuego, luego del anuncio de ambos organismos de que recurrirían al Tribunal Electoral federal en demanda de un recuento de votos, por lo que será esta instancia la que tenga la última palabra; sin embargo, ningún otro entra en la disputa, por lo tanto, lo único que falta saber es si se mantiene la distribución determinada por los consejos distritales o hay un cambio.

Lo contrario sucedió con los otros ocho partidos, que al final de la jornada se fueron con las manos vacías, como muestra de su escasísimo trabajo entre los ciudadanos. Creyeron que bastaba con aparecer en las boletas para que los electores expresaran sus preferencias y se encontraron con una realidad lacerante, que fue imposible de ocultar.

El Partido de la Revolución Democrática (PRD) recogió lo que cosechó. En prácticamente todos los medios se mencionó durante varios meses de la poca labor que hacía su dirigencia y se alertaba que si seguían en la hamaca no esperaran un apoyo masivo. En lugar de reconocer la abulia y los errores, el presidente del comité ejecutivo estatal, Emanuelle Sánchez Nájera, se concretó a criticar las sustituciones de funcionarios de casilla que se registraron el 7 de junio pasado, principalmente en el Distrito 01, donde tenían esperanzas de captar algo de votos.

Aseguró que fue entre el 14 y 15% de la totalidad de las casillas, aunque reconoció que suplirlos es un acto previsto en la ley, pero para él representó “una situación anómala que debería ser investigada”, por lo que el PRD trataría de ubicar los municipios donde se dio más estas incidencias y los porcentajes de votación de los partidos “para ver si hay algún patrón extraño”.

Como es común en estos casos, acusó a panistas y priistas de “compra de voto”, de manera particular en las colonias Insurgentes, Vicente Guerrero, España, Las Flores y “en algunas de la zona centro de la capital”, lo que sin desmentirlo es necesaria la presentación de pruebas contundentes para que sean objeto de materia jurídica, porque los rumores y los dichos no pueden ser una evidencia que amerite una sanción.

Por su parte, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) lamentó la baja participación en las urnas, ya que frena los aires de cambio que promueve, pero en las declaraciones de la lideresa estatal, Nora Ruvalcaba Gámez, no hace un acto de contrición por la mínima presencia que han tenido desde el año pasado. Basta recordar que hasta la segunda convocatoria fue posible reunir al mínimo de los ciudadanos que dieron su aval para que se convirtiera en un partido político y los actos que ha encabezado Andrés Manuel López Obrador dejaron ser de concurrencia como fue característico en sus visitas a esta entidad.

Aunque en el Distrito Federal tuvo una notable presencia, arrebatándole el primer lugar en las preferencias al PRD, Morena no “pintó” en Aguascalientes, que es a final de cuentas lo que debe importar a quienes están al frente. No se pueden regodear de lo que se vive en otras partes, sino ver qué está fallando aquí. Atraer la atención social, no sólo de Morena, sino de todos los demás partidos, es el primer paso para vencer el abstencionismo y el voto nulo, y es por ahí donde deberían enfocar sus baterías.

Quien pasó por el estuario y ni cuenta se dio a la hora que salió del embudo fue el Partido Humanista (PH), con apenas una elección en su cuenta, que junto con el Partido del Trabajo (PT) puede perder el registro nacional. Hasta el último recuento no lograba el 3% de la votación nacional emitida el 7 de junio, que necesita para mantenerse en la liza.

Será el 24 de agosto, fecha en que se cierra el proceso electoral 2015, cuando se conozca si pierden o conservan el registro. El 11 de junio la consejera del Instituto Nacional Electoral (INE), Pamela San Martín, informó que la pérdida del registro sólo se puede definir una vez que se tengan los resultados definitivos a partir de las impugnaciones presentadas ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). En tanto, el también consejero Enrique Andrade, explicó que será el 24 de agosto cuando el Tribunal Electoral cierre todo el proceso y entonces es cuando se va a determinar qué es lo que procede con ambos partidos.

Mientras que el PT hace el máximo esfuerzo por no quedar fuera, el Humanista sigue con el desánimo que lo ha caracterizado en este poco tiempo, tan es así que cuatro días después de las elecciones convocó a una conferencia de prensa en el Distrito Federal, pero las seis sillas de los dirigentes quedaron vacías, ya que sólo acudió el secretario técnico de la Junta de Gobierno del PH, Israel Becerril, quien justificó la ausencia de sus compañeros porque de última hora “se presentaron algunas situaciones en el Estado de México” y otros habrían viajado a Veracruz, en tanto alguno de ellos estaría en el INE.

Lo que es irrebatible es que lo que mal comienza no puede terminar bien. Fue pública la disputa por el control del partido entre Javier López Macías e Irys Salomón, surgida apenas se les entregó el registro en 2014, por lo que en prácticamente todo el país pasó desaparecida su presencia, como fue el caso de Aguascalientes.

Ambas formaciones podrán tener todos los argumentos que quieran para proteger sus intereses, pero la única verdad la tienen los electores, que les dieron portazo, entonces sólo les queda hacer válidos sus últimos cartuchos ante el TEPJF, que analizará con lupa lo que derive.

DISTINGO ENTRE DOCENTES

Uno de los fundamentos de la Constitución General de la República es la igualdad de derechos y obligaciones de todos los habitantes, y dentro de estos principios está que “para trabajo igual debe corresponder salario igual, sin tener en cuenta sexo ni nacionalidad” (inciso VII del Artículo 123 de la Ley del Trabajo y de la Previsión Social).

Frente a esa disposición, la Secretaría de Educación Pública (SEP) emitió un acuerdo de incremento salarial de 3.4% que se otorgó a todas las categorías del personal docente de educación básica, especial e inicial, así como a las misiones culturales con una plaza en los estados.

Ese aumento queda por debajo del 6.2% global que la SEP autorizó a los trabajadores federalizados, no obstante que unos y otros hacen las mismas funciones y tienen responsabilidades iguales, máxime ahora que está en marcha la Reforma Educativa a la que deben sujetarse unos y otros.

La explicación a la que puede recurrir la citada dependencia es que la negociación la hizo con los gobiernos estatales y son éstos los que deben pagar los salarios, sin embargo, aun cuando también intervino el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), el alza quedó casi a la mitad de lo que reciben sus compañeros que ampara la Federación.

Como es costumbre en esos casos, el citado aumento será retroactivo al uno de enero de 2015 y que incluye “las compensaciones de fortalecimiento curricular, por el desempeño de actividades de supervisión y dirección, así como por laborar en comunidades pequeñas y dispersas, se incrementará a partir del primero de enero de 2015, en el mismo porcentaje de sueldo tabular”.

El acuerdo revelado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) subraya que se incrementa 4% el pago de la compensación por laborar en escuelas ubicadas en comunidades pequeñas y dispersas, además los trabajadores también recibirán la compensación única nacional de 2,600 pesos y se otorga 3% más, impactado en la “compensación garantizada” para el personal de apoyo y asistencia a la educación del catálogo institucional de puestos transferido a las entidades federativas, y un monto adicional para el fortalecimiento al salario.