OAKLAND, EU.- Alan Ramírez no vivió solo su tragedia, pues el resto de la Banda MS también sintió miedo de perderlo, de que no recuperara su voz al 100 por ciento y de pasar por otro ataque similar.
La madrugada del 2 de julio, al vocal se le incrustó una esquirla de bala en el cuello tras finalizar su segundo concierto en el Auditorio Nacional. Hasta este momento, las autoridades aún no dan su veredicto.
“Fue algo terrible. De momento pensamos que había sido un atentado directamente contra él o contra nosotros. Luego empezamos a hacer nuestras propias hipótesis junto a la policía.
“Todos coincidimos que no podría ser un atentado, porque no vimos un agresor ni escuchamos una detonación. Eso nos puso en un nivel de tranquilidad, aunque la preocupación era que Alan se recuperara completamente”, señaló Ricardo Nordahl, trompetista de la agrupación.
Los músicos se hospedaron ayer en un hotel cercano al Oracle Arena, donde darían su primer concierto con Ramírez, quien ya se recuperó. Todo fue plenitud y alegría, hasta que recordaron el momento de la verdad: El primer ensayo tras su convalecencia. (Manuel Tejeda/Agencia Reforma)