Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 31-Jul .- Unos 600 elementos del Ejército fueron movilizados a Chilapa y Ciudad Altamirano, en Guerrero, y en Ziracuaretíro, Michoacán, para contener la ola de violencia registrada en esos puntos en los últimos días.
A la par de su presencia, los elementos militares tienen como misión localizar y detener a los cabecillas de las distintas organizaciones criminales que operan en esas regiones.
Fuentes militares confirmaron que el despliegue castrense a esas zonas se derivó por la solicitud de apoyo de las autoridades locales al Gobierno federal, para “garantizar la seguridad de la ciudadanía”.
Información ministerial establece que en Chilapa operan los grupos denominados “Los Rojos” y “Los Ardillos”, quienes se disputan la producción y el trasiego de amapola, precursor de la heroína.
En Pungarabato, municipio conocido como Ciudad Altamirano y que limita con Michoacán, se recrudeció la violencia con el asesinato del Alcalde Ambrosio Soto Duarte.
En Ciudad Altamirano, perteneciente a la región Tierra Caliente, operan células de grupos delictivos La Familia Michoacana y su escisión denominados Los Tequileros, que tienen presencia además en Arcelia, Ajuchitlán del Progreso y San Miguel Totolapan.
Los militares también fueron enviados a Ziracuaretíro, Michoacán, donde el crimen rebasó a la Policía local con la emboscada a un convoy de uniformados donde resultaron dos muertos y tres heridos.