La voz de Carlos Gardel ha vuelto a sonar en Malvín, donde se inauguró un museo derivado de su pasión por los caballos.
En este barrio junto al mar, cercano al centro de Montevideo, Uruguay, se ubica la famosa Villa Yeruá, donde el máximo representante de la historia del tango acostumbraba pasar los veranos y sus cumpleaños a finales de la década de los 20.
La villa era propiedad de su amigo Francisco Maschio, quien se dedicaba a entrenar caballos pura sangre en la playa, incluido “Lunático”, el famoso corcel de Gardel. El intérprete también forjó aquí una gran hermandad con el jockey Irineo Leguisamo, algo en lo que pensó la ciudad, al colocar una escultura de ambos en la entrada de la casa.
“Tomamos en cuenta la historia de Gardel y su vinculación con las carreras de caballo. Es tan conocida su amistad con Leguisamo, que le compuso el tango ‘Por una cabeza’, que baila Al Pacino en la película ‘Perfume de mujer’.
“Para los uruguayos y en general en todo el Río de la Plata, el tango es un factor de identidad muy fuerte. (El museo) se convertirá en un ícono de la ciudad y un atractivo turístico sin duda”, aseguró en entrevista Benjamín Liberoff, Viceministro de Turismo de Uruguay.
La casa-museo, que estuvo en abandono por unos tres años, requirió una inversión aproximada de 170 mil dólares y una remodelación de entre cuatro y seis meses.
Abrió sus puertas justo el día del aniversario luctuoso 82 del apodado “Zorzal Criollo”, quien falleció el 24 de junio de 1935 en un accidente aéreo en Medellín, Colombia.
En el interior hay fotos de Gardel con códigos QR para que, mediante su teléfono inteligente, el visitante pueda tener acceso a videos o voz en off que le cuenten la historia de esa imagen en particular.
“Hay algunos documentos y fotos de él en películas, también afiches mencionando sus espectáculos en Uruguay y trofeos vinculados a las carreras. Además de chaquetas de jockeys, entre ellas las de Leguisamo”, contó Liberoff.
La apertura del inmueble coincide también con los 100 años de “La Cumparsita”, que se considera el himno de los tangos, escrito por el uruguayo Gerardo Matos Rodríguez y convertido en éxito por Gardel.
Con esto, los uruguayos intentan reforzar su hipótesis de que el intérprete nació en Tacuarembó, a unos 400 kilómetros al norte de la capital uruguaya, y no en Toulouse, como afirma la idea francesa que apoyan los argentinos.