Érika Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 5-Abr .- Tras escuchar un panorama desalentador en derechos humanos, el Presidente Enrique Peña Nieto reconoció que durante su Administración se han cometido abusos y negligencia en la materia.
El Mandatario recibió el Segundo Informe del presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl Pérez, en el que advierte que el Estado no ha respondido al compromiso con las garantías individuales y enumera un sinfín de faltas y agravios.
“En este documento se señalan, con claridad, los grandes desafíos que aún, hay que reconocerlo, enfrentamos como Nación”, afirmó.
“Son más que cifras. Detrás de ellas hay casos de negligencia o abuso, acciones violatorias de derechos humanos, que deben ser atendidas de forma efectiva, pero, sobre todo, que deben ser prevenidas en el futuro”.
En defensa de su Gobierno, dijo que el número de recomendaciones hacia los cuerpos de seguridad han disminuido 74 por ciento.
Peña Nieto aseguró que su Gobierno respeta el trabajo de la CNDH, acepta sus observaciones y trabaja para su efectivo cumplimiento.
También enumeró seis acciones que su Administración está realizando para fortalecer el rubro.
Uno, expuso, ampliar el catálogo de derechos reconocidos en el marco jurídico, como recibir educación de calidad o el derecho de acceso a las tecnologías de la información y la comunicación.
Dos, consolidar una política de seguridad con mejores estándares, en materia de protección y respeto a los derechos humanos.
“Conscientes, sin embargo, que estamos, de que aún nos falta seguir avanzando en lograr que esta cultura de absoluto respeto y las prácticas y protocolos que siguen las entidades públicas, particularmente encargadas de la seguridad pública, obren con absoluta observancia a estos principios de pleno respeto a los derechos humanos. Seguimos avanzando y seguiremos trabajando para lograr este objetivo de forma plena”, manifestó.
Tres, incorporar el enfoque de derechos humanos en todas las políticas públicas; cuatro, fortalecer las capacidades institucionales para salvaguardar los derechos y brindar apoyo integral a grupos en situación de vulnerabilidad; cinco, firmeza cabal en la implementación del nuevo Sistema de Justicia Penal, y seis, nuevas leyes para combatir con mayor eficacia la desaparición forzada de personas y la tortura.
“Como País, tenemos que acabar con estas inaceptables violaciones a los derechos fundamentales, que atentan contra la dignidad humana y agravian a la sociedad entera.
“No obstante todos estos avances, es claro que la causa de los derechos humanos es una causa por la que se debe trabajar todos los días y en todos los frentes”, agregó frente al presidente de la CNDH.