Recibieron bendiciones

Con una emotiva misa en el templo de San Diego, se llevó a cabo la imposición de dos sacramentos de iniciación dentro de la comunidad católica.
El primero de ellos, fue para la niña Vanessa Mayte Quezada Vargas, quien en compañía de sus padres, José Alfredo Quezada Villalobos y Raquel Vargas Ubario, recibió el Cuerpo y la Sangre de Cristo por primera vez en su corazón.
La preparación que tuvo la niña, le permitió orar con conciencia y forjar durante este momento una íntima amistad con Jesús, que permanecerá en ella durante toda su existencia.
Sus padrinos, Gustavo López Arias y Esther Ubario Benítez, compartieron con ella este importante sacramento al igual que con su también ahijado, Jonathan Mateo Quezada García.
Al término de la ceremonia, se llevó a cabo el ritual en el que el bebé se convirtió en hijo de Dios, al recibir el santo Bautismo acompañado por sus padres, Iván Quezada y Cecilia García.
Sobre la frente del pequeño fueron derramadas las aguas del río Jordán, en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, así como le fue ungido el santo crisma, como señal de pertenencia al Creador.
Ambos acontecimientos en igualdad de importancia, fueron festejados en una recepción familiar, donde todos sus integrantes departieron y compartieron gratos e inolvidables momentos.