El bello templo de Nuestra Señora del Rosario sirvió de marco para llevar a cabo el ritual bautismal de los pequeñitos Mía Manzanilla Ortega y Novak Ortega Pérez, cuyos nombres han quedado grabados en el cielo con letras de oro.
Sus respectivos padres, Daniel Manzanilla Balderas y Denisse Ortega González, así como Jorge Ortega y Jessica Pérez, se comprometieron también como padrinos del niño y la niña, respectivamente.
Previo a la imposición del sacramento, el Padre Carlos Alberto Alvarado sostuvo con ellos y con los demás invitados que los acompañaron, una emotiva charla en la que explicó a detalle el significado y la importancia del bautismo.
“No olviden papás, que ahora sus hijos tienen ya un gran potencial para llegar a la santidad, no lo duden”, fueron algunas de las palabras que usó el presbítero para manifestarles su congratulación por estos nuevos hijos de Dios.
Finalmente, el agua bendita fue vertida sobre los pequeñitos y con ese motivo, la familia de ambos festejó conjuntamente en su domicilio particular, al que acudieron sus seres más allegados para felicitarlos.