El templo de Cristo Rey fue testigo del gran amor que Silvano Pavón Zetina le profesa a su adorada María Guadalupe Carabes Torres.
Después de pedir su mano y tras meses de preparativos, el anhelado día llegó. Engalanada con un virtuoso atuendo de novia, Lupita finiquitó el hermoso noviazgo que cumplió su cometido, hasta llegar al altar.
El tocado en el cabello y las hermosas flores que en su mano portaba, enmarcaron la alegría de la feliz novia, quien recibió bendiciones por parte de sus padres, María del Rosario Torres Lomelí y José Carabes Ávila quienes agradecieron a Dios la oportunidad de ver a su hija fundar su propio hogar.
Por su parte, lo señores Raúl Franco González y María del Carmen Zetina Avendaño, unieron sus oraciones para solicitar que la dicha y la abundancia formen parte del hogar que su hijo Raúl fincaba ese día en el amor y la fidelidad.
Como padrinos, los contrayentes eligieron a Juan Antonio Oropeza Briazo y a Claudia Díaz Torres, quienes serán los responsables de guiar a este nuevo matrimonio en la difícil labor de mantener y hacer crecer su vida en pareja.
Luego de recibir el sacramento del matrimonio, María Guadalupe y Silvano compartieron junto a sus seres queridos una velada en su honor, evento que quedará como uno de los mejores momentos de tan esperada celebración.