La pila bautismal del templo de Nuestra Señora del Rosario, fue preparada para recibir con el primero de los sacramentos a la heredera de la familia Navarro Medina.
Con el nombre de Ximena, la pequeñita fue bendecida por el representante de Cristo en la tierra, por medio del agua bendita que fue vertida sobre su frente, al igual que Jesucristo en el Río Jordán.
Acompañada por sus padres Óscar Navarro Romo e Idalia Selene Medina Cervantes y su madrina Lizbeth Salomé Medina Cervantes, la pequeña Ximena fue ungida también con el santo crisma, símbolo que representa su consagración al Padre Celestial para toda la vida.
En un emotivo ritual religioso, el presbítero pronunció para la niña y los presentes en señal de beneplácito, un grato mensaje antes de darles la bendición.