La capilla de San Peregrino Liaziosi enmarcó la ceremonia religiosa en la que el niño Diego López Anaya recibió por vez primera el santo sacramento eucarístico, mismo que en un momento de meditación agradeció inmensamente.
El pequeño arribó a la Iglesia acompañado por sus papás y padrinos con quienes compartió la alegría de recibir el cuerpo y la sangre de Jesús, en ese día tan esperado para el cual previamente se preparó con el sacramento complementario que es la confesión.
El presbítero en su homilía, felicitó a Diego y lo exhortó para que continúe por el buen sendero de la fe, apoyándose en el amigo fiel que tiene en Jesús y le permita entrar en su corazón a través de la comunión en cada instante de su vida, al igual que a sus familiares con el propósito de guiarlo sabiamente por el camino de la rectitud.
Luego de la ceremonia eucarística su familia ofreció en su honor un emotivo brindis, invitación a la que acudieron sus seres más allegados para externarle sus felicitaciones e inmensas bendiciones por su primera comunión.

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