El Ministro de la Corte José Ramón Cossío manifestó su desacuerdo con la propuesta de ampliar el catálogo de delitos que merecen la prisión preventiva, ante las críticas de autoridades y sectores sociales a las reglas del nuevo sistema penal acusatorio, que permiten a la mayoría de los acusados llevar su proceso en libertad.

El integrante de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) señaló en rueda de prensa que la principal falla en la implementación del nuevo régimen jurídico ha sido la capacitación de fiscales, peritos y policías, y no la aplicación de normas de cuyas consecuencias no hay un diagnóstico elaborado.

Dijo que empezar a aumentar el número de delitos con prisión preventiva oficiosa llevaría a repetir la historia de cuando la regla era que esa medida cautelar se aplicara a delitos con una pena de media aritmética de 5 años de cárcel.

“¿Qué fue lo que se empezó a hacer? Pues ir incrementando las penas para que al final del día prácticamente todos los delitos tuvieran prisión preventiva”, expuso el Ministro.

“¿Puede empezar el legislador ese camino? Está en toda su competencia de hacerlo, yo no creo que sea un buen camino porque otra vez vamos a trastocar toda la filosofía que teníamos en esta materia de juicios orales por la sencilla razón de que lo que se dijo es ‘sólo estos delitos van a ir a prisión preventiva, el resto enfrentará el proceso en libertad, tendrá unas medidas de vigilancia, etcétera, y una vez que esas medidas no se cumplan o se llegue a una sentencia, pues las personas irán a la cárcel”.

Cuestionó que muchos de los que aplaudieron la reforma constitucional de 2008, al grado de la euforia, hoy se sientan sorprendidos por las consecuencias, cuando desde un principio se tenía clara la ruta y su transición.

Ante los cuestionamientos, incluso anticipó que habrán más determinaciones de la Corte que tampoco van a gustar.

“Y sí va a haber decisiones complejas, yo quiero decirlo, va a haber decisiones que no van a agradar a todo mundo ¿por qué? Porque al mismo tiempo que se reformó el sistema penal, se generó una enorme cantidad de derechos fundamentales o derechos humanos en favor de los procesados.

“Entonces, hoy sí me parece un poco preocupante decir ‘bueno, es que la Corte está haciendo’ ¿Qué de verdad no sabíamos ya desde hace varios años que ésto iba a tener implicaciones muy grandes en la manera de actuar de la Corte y en la forma en que se están desarrollando los procesos?”, cuestionó.

El Ministro afirmó que es un gran error pensar que el sistema va a cambiar sólo con modificar las leyes y no las prácticas de los encargados de aplicar las normas.

Las cosas no van a cambiar, dijo, porque aparezca una norma publicada en el Diario Oficial de la Federación.

“En términos generales yo creo que sí tenemos deficiencias de policías, deficiencias de servicios periciales y de fiscalías. Y voy a decir por qué: porque a mí me parece que cuando se dijo que es una reforma de juicios orales acusatorio se pensó ‘juicios es de jueces, capacitemos jueces y se transformarán los juicios’.

“¿Qué puede estar sucediendo? Que acusaciones no están bien construidas, que ciertos delitos por su misma complejidad no están siendo bien identificados, que al momento de llegar a la audiencia no se tiene la capacidad para sostener la acusación, eso es lo que creo. Allí sí, una parte institucional de gran debilidad”, apuntó.

Cossío manifestó que entiende el enojo de la gente por la delincuencia y hechos violentos suscitados a últimas fechas, sin embargo, mencionó que la tarea del juzgador es ponderar sus decisiones basadas en el derecho y no por sus consecuencias sociales.

Indicó que éste debiera ser el momento de guardar un poco de silencio y ser autocrítico, en lugar de repartir culpas sobre lo que ha fallado en la implementación del régimen jurídico legislado en 2008 e implementado en su totalidad el año pasado.

Consideró que lo apropiado es que los actores involucrados en la implementación del nuevo sistema de justicia acuerden diagnosticar y reconocer los errores propios con seriedad y tareas concretas.

“Yo esa es la única que veo, ya sé que no es popular la decisión, ya sé que toma algo de tiempo, pero la otra es simple y sencillamente todos nos empezamos a acusar de todo”, expuso.