La cascada de declaraciones de distintas autoridades provoca un clima de desconfianza e incertidumbre en el sector magisterial, que ya no saben a quién creerle, ya que un día alguien dice que se aplicará la ley a rajatabla y luego viene otro y señala lo contrario, por lo que bien harían con unificar criterios.

Al menos en Aguascalientes no ha habido oposición en participar en las pruebas de evaluación, por lo que deberían suprimirse las amenazas de despido, que sólo denota falta de capacidad para atender un asunto tan sensible como es la permanencia en el trabajo, o que amaguen con dejar fuera al que tenga tres faltas consecutivas sin justificación.

En la edición del pasado jueves 2 de este Diario, la delegada de la SEP, Laura Lorena Alba Nevárez, señaló que los profesores que incurran en tres faltas sucesivas y sin fundamento, que sean reportados por el IEA o los padres de familia, serán dados de baja según la determinación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Seguramente se olvida que no hace falta mencionarlo en virtud de que esta disposición la conocen a plenitud los trabajadores de la Secretaría de Educación Pública, ya que está en vigor desde el 13 de febrero de 1946. El Artículo 60 del Reglamento de las Condiciones Generales de Trabajo del personal de la SEP establece que el abandono de empleo se considera consumado “al cuarto día después de que el trabajador haya faltado más de tres días en un mes sin aviso, ni causa justificada…”, posición que reproduce lo que ordena la Ley Federal del Trabajo y aplicable a toda persona que labora en el sector oficial y privado, llevándose luego al Artículo 76 de la Ley General del Servicio Profesional Docente, de reciente aprobación.

Para un mejor desempeño de su trabajo no hace falta que exista presión e intimidaciones, sino un ambiente de entendimiento, de responsabilidad compartida para que se den los resultados que la sociedad espera de la enseñanza-aprendizaje a niños y jóvenes.

Por su parte, el director del Instituto de Educación, Francisco Javier Chávez Rangel, y el secretario general de la Sección Uno del SNTE, Mario Armando Valdez Herrera, afirmaron que el profesorado tiene seguro su trabajo, aunque no pasen tres exámenes de evaluación, como una manera de calmar las aguas luego de las marchas y mítines que han tenido lugar en las últimas semanas.

El titular del IEA sostiene que la Ley de Servicio Profesional Docente en ninguno de sus artículos prevé el despido de los maestros, como lo han estado difundiendo aquellos que “obedecen a intereses malintencionados que quieren desvirtuar el objetivo de la Reforma Educativa”.

En sintonía con lo anterior, el líder del SNTE afirmó que “existe claridad en el marco legal vigente, por lo que no debe haber temor alguno” de que pueda haber destituciones, además de que hay varias oportunidades para que puedan capacitarse y lograr resultados positivos en las evaluaciones.

Ante ese interés de evitar más problemas, la realidad es cruda y no admite respuestas a modo.

La Ley de Educación para el Estado de Aguascalientes, que se difundió en el Periódico Oficial del Estado con fecha 11 de marzo de 2014, revela en el Artículo 128, correspondiente a la “Permanencia en el Servicio”, que “en caso de que el personal no alcance un resultado suficiente en la tercera evaluación que se le practique, se darán por terminados los efectos del Nombramiento correspondiente sin responsabilidad para la Autoridad Educativa o el Organismo Descentralizado, según corresponda”.

EL DRAMA DE CADA AÑO

Se afirma que existe la suficiente matrícula en las instituciones de educación superior, por lo que se queda sin ingreso “sólo el que no quiere estudiar”, pero llegado el día resulta que miles de jóvenes son rechazados en universidades y tecnológicos públicos.

Su opción es inscribirse en un establecimiento privado, lo que para el hijo o la hija de una familia con recursos económicos limitados es prohibitivo, no quedándole de otra que trabajar en lo que sea o engrosar las filas de los “ninis”.

Al igual que la UAA, el Instituto Tecnológico de Aguascalientes (ITA) deja fuera al 60% de los aspirantes, al citar el director Guillermo Batista Ortiz, que de 3,200 fichas que se entregaron el ingreso será únicamente para 1,200, que es similar a lo vivido el año pasado.

En estas condiciones 2,000 bachilleres se quedaron sin oportunidad de cursar una carrera en el ITA, que se ha convertido en un referente para las empresas locales y de capital nacional y extranjero por el tipo de preparación que se imparte y que permite un acceso más rápido al mundo laboral.

El problema para el que no es aceptado, es que en su afán de no perder el semestre busca otra alternativa, que la mayoría de las veces no es la que pretendía, por lo tanto, en poco tiempo deserta, lo cual es una pérdida de esfuerzo que frustra más, cuando lo deseable es que exista el espacio necesario para atender la demanda, lo que se puede visualizar con anticipación con el informe del número que estudia la enseñanza media.

Lo que sucede es que se deja correr el tiempo, por eso, cuando se llega el momento de las inscripciones, se vive la desdicha de no lograr un lugar y saber que no existen los recursos económicos para hacerlo en una institución particular, toda vez que en ocasiones la mensualidad es mayor que el salario del padre o la madre de familia.

Se hace indispensable preocuparse por el futuro de esos miles de muchachos y muchachas, y hacerlo con acciones concretas, no con proclamaciones que sirven para el adorno. Los tiempos actuales son distintos a los que se vivieron hasta finales del siglo pasado, ya que es delicado tener en las calles a tanto joven sin una función específica, o con la desilusión a flor de labio, por consiguiente, en las autoridades y la sociedad está hacer lo correspondiente.

NO CUIDA LA PARCELA

Cuando Usted, amable lector y lectora, platica con un hombre o una mujer de campo sobre las tareas que llevan a cabo, percibe su emoción a la hora de describir cómo inician desde el volteo de la tierra, la siembra, el cuidado que tienen para que dé fruto y que culmina con la recolección.

Para llegar a la cosecha tuvieron que pasar meses entregados a un trabajo agotador, que en la más de las veces no se comprende y por lo mismo no se valora cuando llega a la mesa de las familias de los centros urbanos; sin embargo, quien se dedica a esta labor sabe que sólo así puede tener un resultado positivo y tener una etapa de bienestar.

Es algo de lo que no pueden presumir en el Partido Revolucionario Institucional, que hace casi un año llevaron a cabo una campaña de reafiliación con respuesta positiva de sus militantes, sin embargo, se quedaron esperando a que los convocaran para tomarles la fotografía y recibir la nueva credencial, por lo que se volvió a caer en el viejo juego de atraer la atención y después archivar el propósito.

Luego se duele del porqué la militancia no responde en las elecciones, cuando lo que tienen son miles de nombres y que se sepa, el papel no vota.