Natalia Vitela y Adriana Alatorre
Agencia Reforma

Quienes padecen diabetes descontrolada tienen hasta 30 veces más riesgo de sufrir insuficiencia renal; cinco veces más peligro de sufrir males cardiovasculares y úlcera péptica y dos veces más de padecer daño vascular, revela un estudio de la Ssa realizado a 150 mil mexicanos monitoreados durante 15 años.
Jesús Alegre Díaz, encargado de proyecto de la Dirección de Epidemiología de la Ssa y quien encabezó la investigación, alerta que en el País, las enfermedades cardiovasculares no disminuyen al mismo ritmo que en otros países, y una de las razones es la prevalencia de la diabetes.
De acuerdo con el especialista el 30 por ciento de las personas analizadas, unos 45 mil pacientes, tienen diabetes y todos estaban descontrolados aunque unos más que otros.
Según el Estudio Mexicano de Cohorte para Enfermedades Crónicas en una Población Metropolitana, el descontrol en diabéticos eleva la mortalidad por insuficiencia renal hasta 20 veces más y crece casi cuatro veces por causas asociadas con males cardiovasculares.
Explica que las personas que participaron en el estudio son mayores de 35 años a quienes se les realizaron cuestionarios, se les tomaron muestras de sangre y a la fecha se siguen monitoreando en la Ciudad de México.
Por otra parte, Margarita Dehesa, integrante de la Fundación Mexicana para la Salud Hepática, agrega que los diabéticos tienen hasta tres veces más riesgo de padecer cáncer de hígado y 40 por ciento tiene hígado graso, condición que puede evolucionar a cirrosis y cáncer.

¿Está controlado?
De acuerdo con Martín Herrera Cornejo, jefe de Medicina Interna del Hospital Juárez de México, los diabéticos descontrolados puedenpresentar daño renal, en  promedio, después de 10 a 15 años de evolución de la enfermedad y si el descontrol de la glucosa es acentuado, en 3 o 4  años  se presenta insuficiencia renal.
En el caso del corazón, el daño ocurre, en promedio, tras 10 años de evolución de la enfermedad.
Los problemas en el hígado pueden empezar tras dos años de evolución de la enfermedad, cuando ya hay depósito de grasa en hígado.
Explica que cuando un diabético mantiene en 6.5 por ciento la saturación de glucosa en glóbulos rojos puede considerarse que está controlado.
La idea es que mantenga este rango a lo largo del tiempo, y que se le realicen mediciones para corroborarlo máximo cada tres meses.