Rebecca revela su intimidad

CIUDAD DE MÉXICO.- Su infancia, adolescencia, sus amores y otros aspectos de su vida personal y profesional son los que Rebecca de Alba compartió en el programa Historias Engarzadas con Mónica Garza.
Después de negarse por algún tiempo, finalmente convencieron a la zacatecana de participar en una emisión doble del show que se transmite por TV Azteca.
“Durante años dije que no, pero ¿cómo no estar con Mónica Garza? Es una mujer muy inteligente, profesional y, además, siempre tuve la duda: ‘¿Cómo hace este programa?’.
“Porque es muy complejo, la cronología, la historia paso por paso… Verán por primera vez cómo fue mi niñez, mis compañeras del colegio; en fin, no sé a cuánta gente entrevistó”, compartió De Alba.
Y la razón para aceptar fue… ¡simplemente porque le dio la gana!, aunque admitió que la apertura que experimenta la televisión en México, que permite el tránsito de talentos entre televisoras y no ser una figura exclusiva de determinada empresa, contribuyó a que aceptara.
“La televisión no es mi vida, ha sido un medio de desarrollo a lo largo de estos 30 años. No solamente se han presentado las oportunidades en México. He estado haciendo programas fuera, y no lo digo para adornarme, sino porque realmente ha sido así”, agregó.
Además de su trabajo en la pantalla chica, asegura que dedica gran parte de su tiempo a su Fundación Rebecca de Alba, y continúa como conductora de eventos privados.
“No tengo por qué demostrar que estoy súper ocupada, que estoy haciendo 20 cosas. Para mí lo más importante es ser, y no hacer, 2 mil cosas”, dijo. (Fidel Orantes/Agencia Reforma)