Realizó el obispo José María de la Torre la unción de los enfermos, en la celebración eucarística oficiada con motivo de la Jornada Mundial de los Enfermos; se hace para reconfortar el alma y ayuda a curar enfermedades, es un sacramento que normalmente se administra en los hospitales o en casa de los pacientes, pero se realiza en esta fecha de forma especial, por ser día de la Virgen de Lourdes.

“Celebramos mundialmente la vigésimo cuarta Jornada Mundial de los Enfermos; el Santo Padre ha querido poner para esta edición el título “Hagan lo que Él les diga”, y nos hace una invitación a confiar en Jesús Misericordioso, como la Virgen María. El texto al que se refiere es el de las bodas de Caná; el Papa destaca varias cosas, la primera es que en las bodas de Caná, la imagen de Jesús está al centro, como misericordia; escuchó los ruegos de María para remediar las necesidades de los esposos; esas bodas de Caná expresan los rasgos característicos de la misión de Jesús, que animado por el Espíritu Santo viene a consolar a los afligidos, auxiliar a los enfermos, dar buenas noticias a los pobres y estar cercano a todos los que sufren”, detalló.

El obispo destacó que el Papa nos hace ver que la enfermedad puede darnos la oportunidad de hacer el bien a los demás, sobre todo si es repentina o inesperada, nos ayuda a pensar que es lo más valioso en nuestra vida, y pensar que eso nos une a muchas personas que sufren, y nos une a Cristo Jesús.

“Destaca la figura de la Virgen María, que es el signo de la ternura de Dios, que está cercana a quienes sufren, a quienes tiene necesidad, e intercede por ellos; el Papa nos dice que la Virgen ofrece una clave importante para los enfermos, les hace ver que el que sufre está cerca de Jesús; así como ella acompañó a Jesús en la cruz, ofreciendo su dolor, así también los enfermos pueden ofrecer su dolor, uniéndose a Cristo en la cruz”, indicó.

Hizo un llamado a quienes están en condiciones poco favorables de salud, a que ofrezcan al Señor su dolor, y que permanezcan en gloria con Él; la unción de los santos óleos se puede ofrecer en cualquier momento en que el paciente sienta la necesidad de estar en gracia con Dios.

“En este día vamos a pedir por la salud física de los enfermos, que los seres queridos que sufren una enfermedad tengan salud; la segunda es pedirle a Dios que les conceda a los enfermos consuelo, fortaleza y que estén animados por la Virgen María; en este día también felicitamos y animamos a todas las personas que están cerca de los enfermos, y de los que sufren; que estén animados por el ejemplo de la Virgen María y que acudan pronto en ayuda de los necesitados”, señaló.