Realizaron mala restauración a la virgen de Los Azulitos

Es una imagen de la virgen de la Asunción que se encontraba en Catedral

Luis Leonardo Márquez Alvarado

Nadie pondría en adopción a su madre, pero cuando la ternura es inmensa su amor debe compartirse, por ello, nuestra Señora de la Asunción también tiene entre sus hijos predilectos a los habitantes de la comunidad de Azulitos, donde hoy celebran a la figura tallada en madera con más de 100 años de existencia que ocupó el altar de la catedral de Aguascalientes hasta la segunda década del siglo pasado.
El valor de la imagen va más allá de la solemne veneración bajo la tradición católica en los festejos del Quincenario Virgen de la Asunción, a lo largo y ancho de la Diócesis de Aguascalientes, también extendida en comunidades vecinas de Jalisco, Zacatecas, y todavía el pueblo del Gachupín, un pequeño poblado limítrofe en Guanajuato.
La antigua imagen de gran valor artístico e histórico resguardada en donación en la capilla del poblado perteneciente a Lagos de Moreno, Jalisco, cuya antigüedad se estima de principios del XIX, estuvo a punto de reducirse a cenizas cuando fue chamuscada por un incendio generado por un nacimiento que se colocó a sus pies.
“Pusimos el nacimiento al pie de la virgen y como le pusimos velitas, el nacimiento se prendió, la virgen no se quemó, pero sí se chamuscó y la mandamos a restaurar, vea que bonita la dejaron, hasta está más delgadita”, fue la respuesta que dio el sacristán al ahora subdirector del Centro INAH Aguascalientes, Christián Medina López Velarde, en una visita hace aproximadamente seis años.
Advierte que encontró notables diferencias entre la actual y la imagen que conoció tiempo atrás cuando tuvo la primera oportunidad de apreciar la imagen que antecedió a la que hoy es patrona de la Diócesis.
Aún cuando la comunidad de los Azulitos tiene especial fervor y cuidados con la figura de tamaño natural, sería necesario que se realizaran estudios o por lo menos un dictamen profesional por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia sobre su estado, por todo lo que representa de forma histórica y religiosa, para Aguascalientes y toda la región, subrayó, el historiador.
“No sabemos si la imagen estuvo bien restaurada a grado tal que no tiene nada que ver con el estado que tenía años atrás, o si hubo un mal trabajo que la cambio por completo”, refirió.
El proyecto de rescate para la restauración de este patrimonio debe realizarse a futuro, debido a que el principal obstáculo para hacerlo es la delimitación de facultades territoriales, lamentó Medina López Velarde. Y es que se hacen cuarenta minutos en carretera por la Salida a San Luis para llegar a los Azulitos, casi a la altura de Betulia que también es parte de la Diócesis, pero la circunscripción corresponde al Centro INAH Jalisco.
El subdirector del INAH Aguascalientes confió en que los trabajos de vinculación entre las delegaciones federales de Aguascalientes y Jalisco permitirán que la pieza pueda ser revisada, autentificada y en su caso restaurada, como ya ha sucedido con otras obras ubicadas en las cercanías del estado vecino.

ORÍGENES
Los investigadores de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Víctor Moreno Ramos y Juana María Dolores Mejía Bañuelos, aportan importantes referencias sobre los dichos y versiones acuñadas al paso del tiempo, sobre si la Virgen de los Azulitos es legítima, su antigüedad, y testimonio de riesgos anteriores a los que se vio expuesta la imagen.
En su estudio publicado en el año 2009 dan cuenta de los principales aspectos antecedentes y arribo histórico de la escultura de la imagen de la Virgen de la Asunción a la parroquia ahora convertida catedral del escultor queretano Manuel López Vidrio en el año de 1884, así como su destino actual en Los Azulitos.
La imagen que desde 1884 estuvo en el altar principal de la parroquia y luego catedral de Aguascalientes, era una imagen cuya advocación era de una Virgen Inmaculada Concepción y no de la Asunción, de ahí que el cura y el segundo obispo Ignacio Valdespino, consideraron que era incorrecto tener una imagen de dichas características, por lo que determinaron cambiarla. Se guardó en la sacristía de la catedral y fue colocada la nueva imagen de la Asunción traída de Barcelona España en 1919.
La primera imagen cayó en desuso, lo cual provocó que se hiciera perdedisa o fue regalada a determinado personaje o comunidad, tal y como se sabe que la imagen de López Vidrio fue regalada a la Comunidad de los Azulitos, Lagos de Moreno, Jalisco adscrita a la Parroquia de Betulia, Jal., en los años 30 ó 40 del siglo pasado.
En los testimonios recabados por el Heraldo con integrantes de la Fundación “Amigos de la Historia”, Eduardo Comte, Alberto Campos, así como con el sacerdote José Martínez, hay coincidencias en torno a que la virgen de los Azulitos es la antecesora de la patrona, con elementos que le vinculan a una inmaculada concepción, y no a la advocación de la Virgen de la Asunción.

DAÑOS
Los investigadores Moreno Ramos y Mejía Bañuelos tomaron testimonio del entonces párroco de Betulia, Rigoberto Ruiz Palos, quien reconoció que la imagen se encontraba en malas condiciones por la suciedad que tenía el rostro, así como oscurecimiento en el mundo y los querubines a sus pies por el humo de veladoras a mediados de la década de 1980.
Agregó que una monja con habilidades para la pintura dio una retocada a la imagen con resultados desfavorables, pues el barniz y la pintura original se perdieron, mientras que el rostro fue deformado.
En su estudio refieren: “la actual pintura que tiene la imagen de la Virgen de la Asunción de Los Azulitos fue mejorada substancialmente y mejor de lo que la monjita había realizado. Del autor de la nueva pintura y retoque de la escultura de la Virgen de la Asunción se desconoce, sin embargo, en la belleza de los colores plasmados en dicha imagen se manifiesta el arte y dedicación con la que fue realizada”.