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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 3-Abr .- Los hermanos Óscar y Francisco Javier Rodríguez Borgio, compraron al despacho panameño Mossak Fonseca tres empresas offshore en Islas Vírgenes Británicas, territorio al este de Puerto Rico, para manejar millones de dólares a través de ellas.
Pese a tener diversas acusaciones en México que implicaban a los hermanos en supuestas operaciones de lavado de dinero y compra de combustible robado, la firma en Panamá mantuvo los servicios con ellos.
Millones de documentos y correos electrónicos de la firma a los que tuvo acceso Univisión Investiga junto con el Consorcio Internacional de Periodistas Investigadores, denominados los Panamá Papers, muestran que muchos de sus clientes fueron aprobados sin mayor escrutinio pese a que afrontaban investigaciones criminales o habían sido condenados por diferentes delitos.
En el caso de los Rodríguez Borgio, Mossack Fonseca, hizo un esfuerzo por poner trabas al negocio con los empresarios.
El expediente de los hermanos en el bufete de abogados está colmado de cuestionamientos a su reputación. Sin embargo, en la cadena de mensajes consultados no figura ninguna decisión en firme de suspender la relación.
Los Rodríguez Borgio han sido propietarios del Grupo Gasolinero México y de los casinos Big Bola, la cadena de casas de juego con mayores ganancias en México en 2014, por 323 millones de dólares.
Los documentos muestran que desde junio de 2011 los hermanos usaron los servicios de Mossack Fonseca.
Francisco Javier aparece firmando una autorización el 24 de octubre para que alguien, cuyo nombre fue dejado en blanco, actuara como director de la firma Linard Consultants Inc. con sede en las Islas Vírgenes Británicas.
Francisco Javier dijo a Univisión Investiga en una conversación telefónica que no recuerda con precisión a la sociedad Linard Consultants Inc.
En un momento dijo que no existía y en otro que nunca llegó a funcionar.
En cuanto a las investigaciones del gobierno de México por el supuesto lavado de dinero, explicó que solo estuvieron abiertas entre febrero y mayo de 2014 hasta que el caso “fue cerrado”.
“Tengo 22 casinos en México, usted me dirá, si gobernación tuviera alguna duda, no tendría abierto ninguno. Es un pasado que yo ya lo borré”, le dijo Francisco a la cadena televisiva.
El 30 de enero de 2012 Mossack Fonseca incorporó Fairhaven Trading Resources Limited en las Islas Vírgenes Británicas.
Los registros del despacho indican que el giro de la empresa eran los bienes raíces, pero Mossack pedía información para conocer en qué países se conducían sus negocios, a juzgar por un correo electrónico enviado por el departamento de corporaciones a la oficina de MF Corporate Services International en Miami, que operó como intermediaria ante la sede principal de Panamá.
Tres semanas después de que se registró esta compañía en la cual los hermanos compartían las acciones, la PGR allanó las oficinas del grupo gasolinero en México.
La investigación avanzó y llegó a un punto en el que se descubrió que había un posible vínculo entre los casinos y las gasolineras.
Según informó a los medios la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada, el grupo gasolinero lavaba dinero de la venta los hidrocarburos en los casinos.
Entre 2012 y 2015, el departamento de cumplimiento de Mossack Fonseca solicitó información de los Rodríguez a la oficina de Miami, pero no hubo una preocupación ni urgencia por aclarar los antecedentes de los empresarios mexicanos.