QUIXOM se ostenta como “Suplemento alimenticio”, pero en su etiquetado se le atribuyen cualidades terapéuticas y carece de registro sanitario. Por tanto, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), dio instrucciones a las autoridades sanitarias de los estados para que aseguren el producto, que se comercializa en diversas farmacias dentro del territorio nacional.

En su etiqueta indica que contiene Ruscus aculeatus, Lactobacillus sporogenes y ácido ascórbico, formulación indicada para tratar problemas de hemorroides, por lo tanto, los ingredientes que conforman el producto son sustancias con acción farmacológica reconocida y se les atribuyen propiedades terapéuticas y rehabilitatorias, razón por la cual no se puede comercializar como suplemento alimenticio.

Este producto por la naturaleza de sus ingredientes, se considera como medicamento, el cual para su distribución y comercialización debe contar con un registro sanitario. Al carecer de ello, QUIXOM no garantiza una evaluación científica de los resultados que le son atribuidos, por lo que no tiene reconocimiento, aprobación, autorización o permiso emitido por esta autoridad sanitaria federal y por lo tanto, es un producto que no ha demostrado seguridad, calidad y eficacia en su consumo.

En un operativo realizado en Jalisco y Ciudad de México a los establecimientos “Avivia Pharma S.A. de C.V.” y “Laboratorios Quimpharma S.A. de C.V.”, los verificadores federales lograron asegurar un total de 71 mil piezas de producto QUIXOM, 3.2 toneladas de producto a granel, 43 mil 980 etiquetas, así como la suspensión de uno de los establecimientos y la inmovilización de la maquinaria utilizada para la producción.

La Cofepris recomienda a la población no adquirir ni usar el producto y de haberlo hecho, notificarlo al teléfono 01-800-033-50-50.

La dependencia continuará las acciones de vigilancia para evitar la venta de productos que puedan representar un riesgo a la población, a través de la clausura de establecimientos que los distribuyan o comercialicen, asegurando los productos ilegales así como imponiendo las sanciones administrativas que resulten procedentes, las cuales pueden ser superiores al millón de pesos por infringir la regulación sanitaria vigente.

Las autoridades sanitarias estatales están emplazadas para reforzar la vigilancia y asegurar el producto en cuestión.