Silvia Guerra

¿Cuántas veces terminamos enojados cuando hemos salido con amigos y a la hora de pagar la cuenta uno que otro hace como que la Virgen le habla o repentinamente debe contestar una llamada? Me ha tocado escuchar de varias anécdotas en donde a un pobre incauto lo han dejado los amigos en el “antro” con un cuentón de miles de pesos; o de alguna pareja que ha tenido que pagar el doble porque “algunos” tuvieron que retirarse temprano y no dejaron absolutamente nada de dinero más que un gracias. ¿Por qué pasan estas cosas?

En México debemos ser cuidadosos, ya que a todos nos encanta “invitar” a nuestros amigos a todos lados. Cuando nuestra intención sea salir a comer o cenar con amigos y no precisamente pagarles por la ida, debemos seleccionar correctamente los términos que utilizamos al hablar con ellos para hacerles partícipes de la velada o evento. Recuerda que cuando dices “te invito”, se sobreentiende que tú pagarás. En muchas ocasiones estas situaciones incómodas en la cuenta, las propiciamos nosotros mismos.

¿Eres de los que tiene tanta iniciativa que encanta pedir al centro platillos por ser cortés? Ten cuidado, si los demás no están de acuerdo, esto podría generar un conflicto o pueden llegar a decirte que tú debes pagar por ello ya que fuiste el que pidió esos alimentos y no ellos.

En encuentros sociales, lo más adecuado es que a la cuenta se le sume la propina y se divida por partes iguales, ya sea por parejas o por persona. Si eres de las personas que tienen gustos caros en vinos o alimentos, te lo puedes permitir; pero es de buena educación informar a los demás compañeros de mesa que estás consciente de ello y que harás el ajuste adecuado en el pago de la cuenta, así no pondrás a nadie en un predicamento. Si por otro lado, tú no tomaste nada de vino o no comiste porque llegaste tarde y llega la cuenta, lo correcto es que los demás no te permitan pagar una cantidad igual a ellos. Se ve mal que seas tú el que reclames que no comiste o tomaste, para pagar lo que consideras justo.

Si estás consciente de que la comida o cena se alargará, lo más adecuado para evitar problemas y confusiones, será hacer cortes de cuenta frecuentes. De esa manera todos quedarán tranquilos a la hora de pagar y los que se tienen que ir temprano pagarán lo justo, al igual que los que llegan después.

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