Queda desempleado por crecer

CDMX.- El musical Billy Elliot muestra la historia de un niño que, en su proceso de transición a la adolescencia, descubre su talento y abraza el cambio para perseguir sus sueños.
Para Jesús Trosino, uno de los niños que desde el mes de febrero da vida al pequeño bailarín en la obra, llegó también el momento de crecer y de hacer un cambio en su carrera, por lo que la tarde de ayer se despidió de la puesta en escena en el Centro Cultural Teatro 2, que lució a la mitad de su capacidad.
“Esto ha sido increíble, es la mejor experiencia que he tenido en toda mi vida. Quiero hacer más proyectos como éste, teatro musical. Me encantó hacer esto y yo creo que seguiré entrenándome”, explicó el actor originario de Córdoba, Veracruz.
Sus palabras fueron pocas, pues las emociones se desbordaban en su última presentación. Por un lado estaba la satisfacción de haber sido parte del proyecto, y, por otra, la tristeza por abandonarlo.
Debido al desarrollo que atraviesa a los 13 años, la fisonomía de Jesús ya no concuerda por completo con la del personaje principal, por lo que el martes recibió la noticia de su salida.
“Yo sé que a todos los niños, en algún momento, les va a cambiar la voz, como le pasó a Jesús. Es el motivo por el cual la producción decide que hoy es su última función, porque ya se habían cambiado unas notas a las que no llegaba y lo vi sufrir un poquito.
“Yo sé que es el primero y va a suceder, pero no estoy lista”, expresó con voz entrecortada Anahí Allué, quien interpreta a Señora Wilkinson, maestra de Billy.
Una ovación de pie y un ramo de rosas fueron los regalos finales que Jesús se llevó al terminar la obra, cuando Hernán Mendoza, su papá en la obra, lo regresó simbólicamente a su familia, que subió al escenario a abrazar a su hijo. (Fabiola Santiago/Agencia Reforma)