Tras reconocer que los adultos mayores tienen el doble de riesgo al realizar un viaje, en comparación con adultos jóvenes, el geriatra Juan Antonio Vidales Olivo, dijo que afortunadamente se pueden tomar precauciones para no limitar los sueños de este sector poblacional.
Precisó que la frecuencia con que ocurren eventualidades (infarto, hemorragia cerebral, trastornos en la circulación de las piernas, dificultades para adaptarse a los usos horarios, etc.) es relativamente baja y difícil de predecir, pero esto no debe limitar la posibilidad de aventurarse a viajar; y siguiendo las recomendaciones médicas, pueden disminuir los riesgos.
“Hay que considerar que el transporte que se elija, esté en posibilidades para la transportación de silla de ruedas, asientos especiales; si se viaja a otros países, considerar normas de seguridad y de sanidad (vacunas, recetas)”.
Señaló que para viajes largos se recomienda hacerlo por avión; cada hora los adultos mayores deben caminar por los pasillos por al menos cinco minutos; además, en avión o autobús, es recomendable llevar medias o calcetines de compresión suave (elásticas) y cuando sea posible, levantarse o caminar.
Viajar en automóvil suele ser más sencillo; cada dos horas de viaje, hay que detenerse de 10 a 15 minutos, para “estirarse”, alimentarse o hacer necesidades fisiológicas; hay que evitar el aire acondicionado, agregó.
Además, si el viaje es en barco, se deben seguir todas las recomendaciones de seguridad para el público en general y adultos mayores.
“La ropa debe ser cómoda, amplia, que se adapte al clima de su destino, esto incluye que el calzado también sea adecuado. Hay que evitar cambios radicales en la dieta ya acostumbrada, ya que alterar los hábitos puede generar el riesgo de enfermedades gastrointestinales comunes en los viajeros; hay que optar por alimentos naturales, frescos y evitar aquellos exóticos o abundantes. No olvide tomar abundantes líquidos”.
Indicó que el interesado debe informarle a su médico del viaje, pues él puede hacer ajuste a medicamentos, hacer recomendaciones específicas de acuerdo a sus padecimientos, o de ser necesario hasta un resumen médico.
Asimismo, es esencial llevar consigo los medicamentos (en cantidad suficiente) y las recetas, ya que en algunos países las normas de sanidad las requieren para que le permitan llevarlas.
El especialista del IMSS subrayó que en este aspecto no debe limitarse a los adultos mayores, pero sí tomar las precauciones debidas.